Los descensos cobraron los más mínimos errores en la tercera etapa del Giro
Incluso dos corredores colombianos se vieron afectados por el tramo final de la etapa, que fue un descenso lleno de curvas.

Superado el segundo puerto de montaña, de tercera categoría se vino la parte más riesgosa de la tercera etapa, un descenso de 25 kilómetros con más de 50 curvas y una carretera estrecha, lo que significaba que debía ser muy técnico el balanceo para asumir las curvas a medida que se incrementaba la velocidad
Carlos Betancur, del AG2R, y Robinson Chalapud, del Team Colombia, fueron dos de los varios ciclistas que se salieron de la ruta, por fortuna sin daños mecánicos, como sí le sucedió a otros, entre los que se cuenta el italiano Michele Scarponi, que terminó pateando el piso al ver los discos de su bicicleta dañados por el golpe, tras haber quedado a la vera del camino, incidente en el que también estuvo envuelto el holandés Robert Gesink
Betancur venía con el grupo de punta que logró sacar segundos de ventaja y del cual, al final se desprendió el ganador de la etapa en Marina de Ascea, el italiano Luca Paolini, del Katusha y nuevo líder de la carrera. Betancur no perdió tanto tiempo como sí ocurrió con Chalapud, pero ambos llegaron unidos al pelotón
Otros corredores afectados fueron los también italianos Paolo Tiralongo, experimentado corredor, que también perdió conexión con el grupo en el que iba mientras cambió de bicicleta y Daniele Pietropolli, quien chocó contra una barrera y debió esperar frustrado durante segundos valiosos a que el carro auxiliar lo asistiera con una nueva bicicleta



