Nadie quiere declarar contra los dos narcos más ‘sanguinarios de Medellín’
Según la Policía el temor de los testigos en Medellín se ha incrementado tras los homicidios de decenas de personas de la ciudad que conocen sus movimientos.
El dolor de cabeza de las autoridades para la judicialización de Erick Vargas alias ‘Sebastián’ y Henry de Jesús López Londoño, alias 'Mi Sangre', supuestos paramilitares y narcotraficantes, contra quienes no existe una orden de captura, es la imposibilidad de que alguna persona declare en una audiencia las cientos de acusaciones que les hacen en privado ante los investigadores
Según la Policía el temor de los testigos en Medellín se ha incrementado tras los homicidios de decenas de personas de la ciudad que conocen sus movimientos. Entre ellos, la masacre de ocho personas en una discoteca en Envigado el dos de julio de 2010. Según un investigador cercano a este tema, en cada caso son necesarios por lo menos tres testigos para que la Fiscalía tramite ante un juez las órdenes de detención
Los investigadores consideran que de tras de la muerte de escoltas, mensajeros y miembros de segundo nivel de estas bandas criminales están sus propios jefes y en una proporción menor las bandas contrarias. Como estrategia para lograr su las ordenes de captura en contra de estos dos mitos de la violencia y le narcotráfico en el país, la policía busca capturar a los segundos al mando de estos grupos pedidos en extradición para que declaren ante la justicia de Estados Unidos y esperar un pedido de extradición.




