IDU apela fallo que frenó caducidad del contrato de la calle 153
Con esta apelación, el IDU busca seguir adelante con la sanción al consorcio Conexión, atrasado en un 50 por ciento en la ejecución de las obras,
El IDU apeló el fallo de tutela que obligó a suspender el proceso de caducidad del contrato de la calle 153 y que motivó la renuncia del director de la entidad
Con esta apelación, el IDU busca seguir adelante con la sanción al consorcio Conexión, atrasado en un 50 por ciento en la ejecución de las obras. Héctor Jaime PInilla, director de la entidad, espera que en dos meses se conozca una decisión en segunda instancia
De cualquier manera, Pinilla mantiene en firme su decisión de renunciar al cargo y espera el nombramiento de su reemplazo
El contrato de la calle 153El Instituto de Desarrollo Urbano de Bogotá inició en marzo de 2011 el proceso de caducidad de un millonario contrato con el consorcio Calle 153, encargado de construir la calzada sur de esta vía, desde la autopista norte hasta la avenida Boyacá
Justo cuando la entidad se disponía a notificar al contratista de la decisión que dejó en firme dicha caducidad, el juez 29 civil municipal ordenó la suspensión del proceso, al fallar una acción de tutela
La obra que inició en noviembre de 2009 tenía un período de ejecución de 15 meses, es decir, debía estar terminada en marzo de este año
Sin embargo, los trabajos apenas tienen un avance del 50 por ciento. Además, a la empresa ya se le había iniciado dos procesos de multas por valor de 800 millones de pesos. El primero de ellos en el mes de agosto de 2010 por atraso en el cronograma de obras, y el segundo en diciembre de 2010 por falta de recursos financieros, humanos y equipos para el cumplimiento de las obligaciones contractuales
La caducidad del contrato es considerada como una sanción ejemplarizante como quiera que no se conocía de una decisión similar durante la administración de Samuel Moreno y le impediría a las firmas que conforman el consorcio volver a contratar con el Estado
Estas son las empresas que forman parte del Consorcio calle 153: Coopmunicipal, al parecer, perteneciente al empresario Julio Gómez, Coespro y Mauros Food; esta última dedicada al negocio de las comidas, según denunció hace algunos meses el concejal Carlos Fernando Galán




