Y la táctica se hizo fútbol…
Todos habíamos pedido eso. Si era un torneo de fútbol pues queríamos ver fútbol. Y no importa que Bolillo Gómez hubiera jugado con el mismo esquema 1-4-1-4-1. No, puede jugar 1-10 si quiere pero si el juego se llama fútbol entonces hay que jugar al fútbol.


Y la táctica se hizo fútbol, para bien de la Copa América. Todos habíamos pedido eso. Si era un torneo de fútbol pues queríamos ver fútbol. Y no importa que Bolillo Gómez hubiera jugado con el mismo esquema 1-4-1-4-1. No, puede jugar 1-10 si quiere pero si el juego se llama fútbol entonces hay que jugar al fútbol. Y anoche Colombia generó fútbol, jugó al fútbol y le dio un repaso a Argentina, una de las selecciones más reconocidas del planeta. Y en su propia casa y con el mejor jugador del mundo. Así de sencillo. Y el partido terminó 0x0 pero fue un empate que supo a fútbol bien jugado y a buen equipo. Si tienes buenos jugadores debes jugar bien al fútbol. Y eso hizo Bolillo y lo hizo con el mismo esquema que utilizó ante Costa Rica (discreto triunfo 1x0) y con los mismos jugadores (excepción de Sánchez x Bolívar). Lo único que cambió fue la actitud y las ganas de generar fútbol y de pelear, a cara e perro, con Argentina. Así, el fútbol sabe diferente, así el resultado sea un empate. Empate con sabor a triunfo. Nada original esta última frase, pero real. Bolillo volvió a plantar 1-4-1-4-1 pero con evidente equilibrio en defensa y ataque. El primer tiempo fue cómodo para Colombia. Tuvo el balón, anuló a Messi, Tévez y a Lavezzi y le desconectó el 3-3 (defensa-ataque) generando un corto circuito que le quitó la luz a la Argentina de Checho Batista. Messi tuvo una marcación mixta. Una hombre a hombre con Carlos Sánchez (impecable) y con los relevos donde participaron Abel Aguilar, el propio Sánchez y Mario Yepes (grande). Anulados, por completo, Messi, Tévez y Lavezzi se volvieron a ver en el camerino. Colombia fue un lujo en planteamiento y en funcionamiento. Faltó el gol. Y posibilidades no le faltaron. Ramos, Dayro y Falcao tuvieron sus oportunidades claras. El árbitro brasilero Salvio Fagundes dejó de pitar un evidente penal de Burdisso (y expulsión) sobre Adrián Ramos (uno de los más destacados). Y, aún corriendo el riesgo de parecer sobrador, afirmó que Colombia hubiera podido ganar a Argentina por dos ó tres goles de diferencia al terminar la primera parte. El segundo tiempo fue otra cosa. Argentina reaccionó, entre el minuto 1 y 19, le quitó el balón a Colombia y tuvo dos oportunidades con Mascherano y Tévez, sin mayor fortuna. A partir de allí, Colombia recuperó el balón, y tuvo posibilidades de gol con Pablo Armero y Falcao García luego de pases sucesivos de Freddy Guarín. En ese lapso comenzó a aparecer Falcao. Fue el talón de Aquiles de Colombia en la primera parte. No pudieron integrar al juego a Falcao en los 45 minutos iniciales y en 19 más del segundo tiempo. Y Falcao no fue inferior. Bajó a tres cuartos, peleó, tapó, salió rápido en posesión y posición de ataque y en llegadas frontales al arco. En ese tiempo restante, 26 minutos, Colombia jugó entonces con los 11 completos. Y lo hizo tan bien que los cambios de jugadores se hicieron apenas en el minuto 87 cuando ingresó Teófilo Gutiérrez por Falcao. Los minutos finales fueron terribles para Argentina. Colombia la mantuvo encerrada en su propia área defendiéndose a “mordisco físico” y con una tribuna que no dejó de rechiflarla. Fue, sin duda, otra Colombia. Esa que trabaja bien la táctica pero que genera fútbol y llega a posición de gol. Esta Colombia que empató 0x0 con Argentina, jugadora de buen fútbol, fue muy diferente a la Colombia que ganó 1x0, sin mayores atributos, al joven equipo de Costa Rica. Y así Bolillo no lo reconozca sabe bien que esta Colombia, la del empate con Argentina, es la que él quiere tener siempre. Sus dos estados de ánimo, al finalizar ambos partidos, lo dicen claro, así él no lo reconozca. En medio del buen trabajo en equipo, hay que destacar algunas individualidades como el arquero Neco Martínez, el zaguero Mario Yepes, el líbero Carlos Sánchez, el volante Adrián Ramos y el delantero Falcao García. La Colombia de anoche, la que empató 0x0 con el local Argentina, es la selección que nos gusta a todos, comenzando por Bolillo, así ponga cara de bravo porque nadie le creyó que había jugado bien ante Costa Rica




