Colombia, sin ideas y sin fútbol
Por Hugo Illera. Colombia ganó 1x0 a Costa Rica en Copa América. Fue un triunfo y no más. Nada claro, todo confuso. La Selección Colombia (DT Bolillo Gómez) no pasa de ser un deficiente equipo de fútbol. No genera, no produce, no emociona, no encanta. El 1-4-1-4-1 debe ser muy bueno, dependiendo del funcionamiento individual pero, en el fútbol hay jugadores suficientemente definidos.


Por Hugo IlleraColombia ganó 1x0 a Costa Rica en Copa América. Fue un triunfo y no más. Nada claro, todo confuso. La Selección Colombia (DT Bolillo Gómez) no pasa de ser un deficiente equipo de fútbol. No genera, no produce, no emociona, no encanta. El 1-4-1-4-1 debe ser muy bueno, dependiendo del funcionamiento individual pero, en el fútbol hay jugadores suficientemente definidos. El arquero debe ser un candado. Los zagueros centrales prestos en la marcación y ágiles en el juego aéreo. Los laterales rápidos en recuperación y salida para iniciar el circuito de ataque. Los volantes de primera línea recuperadores y administradores del balón. Los volantes creativos, productores de juego, de espacios y pase gol. Y los delanteros unos con gol y otros con desborde y pase gol. Es posible que Colombia tenga eso, unos más, otros menos pero, la pregunta es: ¿quién genera fútbol, quién abre los espacios, quién pone los pases gol mano a mano con el arquero? Evidentemente no lo hay. Los delanteros, (mayoría goleadores) devenidos a volantes externos, piensan como delanteros goleadores y no como volantes creativos y generadores de fútbol. Ni siquiera como delanteros con desborde y pase gol (a excepción de Teófilo Gutiérrez y Adrián Ramos). Ese es el grave problema. En el triunfo 1x0 sobre Costa Rica actuaron todos los delanteros, menos Jackson Martínez. Falcao fue el único que trabajó en punta definido. De resto, Adrián Ramos y Dayro Moreno como volantes por las bandas derecha e izquierda, alternando. Rodallega, cuando entró Teófilo y salió Moreno, jugó por la banda derecha y Ramos quedó, definitivamente, por la banda izquierda. El mismo Teófilo bajaba a tres cuartos de cancha para generar ideas, abrir espacios y hasta para poner dos pases gol (a Rodallega y Guarín) que no se concretaron. En fin, eficiente, a lo mejor, el 1-4-1-4-1 pero sin generación de fútbol, sin un pase gol, con muchos delanteros “volanteando” pero sin ser ese volante creativo clásico que hace fútbol, que abre espacios y que pone a vivir, con sus pases gol, a los delanteros
El tema es ese. Colombia tiene buenos jugadores (con pocas excepciones). El planteo táctico 1-4-1-4-1 está de moda pero sirve con jugadores aptos para cada posición. El problema es de generación del juego. Frente a Costa Rica, Neco Martínez fue un aburrido espectador. Mario Yepes, Amaranto Perea y Gustavo Bolívar eficientes recuperadores. De ahí, hacia delante la sinfonía de la imprecisión, de la confusión y del acelere sin razón. Todos corrieron y pocos pensaron a excepción de Adrián Ramos (el mejor de la cancha) y Teófilo Gutiérrez que intentaron hacer el juego colectivo. Ese que extrañamos
Colombia ganó y eso es bueno. Pero le ganó a un equipo joven (no es el primer equipo de Costa Rica) que se quedó, desde el minuto 27, con 10 hombres por la expulsión de Randall Brenes. Este era el partido para hacer más de un gol, por aquello de la diferencia de goles, y el equipo de Bolillo no fue capaz. No hubo forma, ni manera
Más que agridulce, como dicen algunos, este triunfo fue insípido. Me supo a poco. O tal vez sí. Me supo a preocupación. Me supo, también, a ausencia de ese fútbol fácil que hacíamos antes…




