Politiquería y déficit de vivienda atizaron invasiones en Urabá
Según la Fundauniban, fundación bananera que adelanta proyectos habitacionales en la región, Urabá requiere 17 mil 139 viviendas nuevas y mejoramientos para más de 50 mil casas.

Politiquería y déficit de vivienda atizaron invasiones en Urabá
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El déficit de vivienda en Urabá fue el detonante para que más de 8 mil campesinos invadieran 11 predios en los municipios de Chigorodó, Apartadó, Carepa y Turbo. Según la Fundauniban, fundación bananera que adelanta proyectos habitacionales en la región, Urabá requiere 17 mil 139 viviendas nuevas y mejoramientos para más de 50 mil casas
Es tanta la precariedad de la región, que se estima que el 60 por ciento de la población está en la pobreza extrema y la miseria, a pesar de ser una de las zonas con mayor productividad en el departamento de Antioquia. Su tasa de desempleo está en el 14 por ciento, con tendencia a incrementarse tras los despidos de bananeras por la revaluación
De una población superior de 551 mil personas, sólo hay 72 mil viviendas entre rurales y urbanas, y de estas solo el 55 por ciento tiene cobertura de servicios públicos. Déficit y politiquería El vicepresidente de la República Angelino Garzón, estimó que tras las invasiones había intereses políticos y politiqueros, sin embargo, para los invasores la necesidad de vivienda y el incumpliento de los políticos hicieron que campesinos y habitantes trataran de tomarse como suyos predios privados. Manuel Martínez, quién invadió la finca de Los Chalets en Carepá, aseguró que “estamos cansados de los politiqueros que llegan con promesas de vivienda para favorecerse con el voto y cuando llegan allá se olvidan de uno” y agregó “aquí no dan la cara y lo único que queremos es que nos den un pedacito de tierra para nosotros contruir la vivienda donde puedan vivir nuestros hijos” Para Fundauniban, hace falta responsabilidad en los mandatarios de le región para comprometerse en la construcción de vivienda, pues aunque hay interés tanto público como privado, muchos de esos recursos se desvían y los compromisos quedan en el aire. Las cartas cheques. Desde el año 2005, 250 familias del municipio de Chigorodó fueron beneficiadas con subsidios de vivienda que entregaba el Gobierno Nacional y Departamental. El auxilio por 15 millones de pesos tenía como requisito que la administración local se comprometiera a entregar un lote urbanizado y cada familia debía tener un millón quinientos mil pesos como ahorro programado. Las beneficiadas recibieron una carta, sin ningún valor comercial, que daba cuenta de los subsidios que oscilaban entre 13 y 15 millones de pesos, este documento fue denomidado en la región como la “carta cheque”. Sandra Milena Giraldo, madre cabeza de hogar, fue una de las beneficiadas que en el año 2008 recibió la mencionada carta con el compromiso que en seis meses a más tardar recibiría su vivienda. Pero 4 años después, y a pesar de haber consignado su ahorro programado a la alcaldía de Chigorodó, ella no ha recibido su vivienda. Según el concejal del municipio Albeiro Giraldo, la administración local se comprometió a construir mil 200 viviendas en el plan de desarrollo del municipio, pero hasta el momento no ha entregado ninguna casa. El concejal aseguró que a 7 meses de culminar el mandato del actual alcalde, sólo se construyen 37 viviendas de un proyecto que dejó iniciado la administración anterior y que será adjudicado a familias desplazadas. “Yo demandé al alcalde por el incumplimiento del plan de desarrollo ante la procuraduría, pero hasta el momento esta entidad no se pronuncia” aseguró Albeiro Giraldo. Tulia Irma, Secretaría de Gobierno del municipio, reconoció que sólo construyen tal número de viviendas, pero aseguró que hay proyectos para construir otras 700 más. Sandra Marcela Giraldo, no invadió los predios a pesar de estar esperando por su vivienda hace 4 años, sin embargo espera que con estas invasiones se pueda revelar esta falta de vivienda que agobia al urabá y ella por fin pueda tener su casa, luego de la larga espera.




