Un muerto y tres heridos por asonada en comuna de Medellín
En los tiroteos murió una mujer de 26 años y quedaron heridos dos menores de edad. También los jóvenes que ocasionaros los disturbios quemaron un bus de servicio urbano.

Un muerto y tres heridos por asonada en comuna de Medellín
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La Policía Metropolitana debió robustecer el personal operativo para controlar los desmanes protagonizados por jóvenes armados que desde primeras horas de la mañana, con apoyo de un sector de la comunidad, han protagonizado balaceras, una asonada contra la fuerza pública y en los últimos minutos, la quema de un bus de servicio urbano en el barrio el Limonar, del corregimiento San Antonio de Prado, en el sur occidente de Medellín
Según la Policía Metropolitana, en el populoso sector y cuando cumplían con una orden de allanamiento, individuos al parecer vinculados con bandas criminales del narcotráfico, atacaron a bala a los miembros de una patrulla de la institución y los funcionarios de una misión judicial
En esa balacera y en otros tiroteos, murió una mujer de 26 años, y quedaron heridos dos menores de edad; el camarógrafo del Noticiero Cosmovisión Alejandro Márquez y un agente de la Policía
Los hostigamientos contra la fuerza pública derivaron hacia el transporte urbano, cuando los jóvenes armados quemaron un bus que cubría la ruta entre San Antonio de Prado y Limonar, por lo que el servicio de transporte a ese lugar quedó suspendido
Las acciones delincuenciales en El Limonar, del Corregimiento San Antonio de Prado se suman a una larga lista de hechos criminales que ha enfrentado la comunidad, debido al enfrentamiento entre bandas criminales, entre combos de delincuencia juvenil, pese a los urgentes llamados de la propia ciudadanía
La sociedad civil ha protestado y reclamado a los delincuentes la suspensión de sus acciones hostiles entre sí, la guerra que ha llevado a la muerte a numerosos jóvenes, como también a la deserción escolar, al incremento de la delincuencia juvenil, y a las llamadas Fronteras invisibles, para lo cual no han valido marchas de protestas ni de reflexión de los ciudades y la comunidad estudiantil
AntecedentesLa comunidad de este corregimiento ha tenido que convivir con el drama de la violencia de estas agrupaciones delincuenciales, y con el dominio de cabecillas criminales en un espiral desatado con la desmovilización de las autodefensas y la creación de bandas emergentes vinculas al paramilitarismo y el narcotráfico
A pesar de todo, la ciudadanía ha mostrado una intención de resistir a la violencia, de denunciar los crímenes, las amenazas, intimidaciones, desplazamientos forzados intraurbano, violaciones sexuales, y agresiones contra ciertos sectores de la ciudad, como los LGBT y los estudiantes
Sin embargo no ha sido suficiente y los crímenes siguen en crecimiento, como también el retiro de las aulas de clases y la demanda de servicios de atención médica para enfermedades mentales derivadas de estas condiciones de vida
Se trata de una guerra en la que también están involucrados reconocidos cabecillas delincuenciales como los alias Sebastián y Valenciano, principales jefes de las dos alas de la banda criminal La Oficina, secundados por varios combos, entre los que figura el que dirige alias Pesebre, que tendría injerencia en los corregimientos San Antonio de Prado y San Cristóbal
La guerra entre estas facciones busca el control del narcotráfico, de las rutas pero también de los negocios de la venta al menudeo, que mueve miles de millones de pesos al año, como también el reclutamiento de niños y jóvenes para estas agrupaciones ilegales
Los dos corregimientos, cuya influencia se disputan estas agrupaciones ilegales son un escenario propicio, como corredor estratégico para la movilidad de sus miembros como también de sus negocios ilícitos de drogas y armas, hacia el occidente de Antioquia y la zona de Urabá, por San Cristóbal, y hacia el sur y del occidente del país, por San Antonio de Prado
Acciones policiales Ante los hechos de violencia cometidos en ese sector de Medellín, el pasado viernes, 25 de marzo, la Policía Metropolitana despachó 150 unidades para una intervención integral en el corregimiento San Antonio de Prado, con el fin de contrarrestar las acciones de los grupos delincuenciales y bandas criminales en ese sector del suroccidente de Medellín
En esos operativos, la Policía Metropolitana decomisó 13 armas de fuego, capturó a 45 personas por diversos delitos e incautó varios alijos de drogas ilícitas, que estaban euna vivienda a la cual le aplicaron la figura de Extinción de Dominio
Las marchas no valenEl pasado miércoles, 13 de abril de este año, los habitantes de San Antonio de Prado tuvieron que admitir que viven una difícil situación de inseguridad que está afectando el transporte, la movilidad y todas las actividades educativas y de la salud, por las muertes violentas y la imposición de fronteras entre barrios y sectores
Debido a estos problemas de seguridad y violencia generados por bandas criminales y combos, los líderes comunitarios de San Antonio de Prado convocaron a la ciudadanía a una marcha en protesta por los hechos pero también para clamar a los delincuentes el cese de estas acciones
Los organizadores de la marcha manifestaron que en el corregimiento ya se observa una epidemia de salud mental, generada por el miedo, el encierro y las amenazas de los combos delincuenciales
En San Antonio de Prado, y particularmente en El Limonar, “muchas veces la gente no puede salir de sus viviendas, no puede visitar a sus familiares o amigos, por miedo a cruzar vías o calles que no deben porque hay fronteras impuestas por los combos delincuenciales”
“Están matando gente que nada tiene que ver con el conflicto, solamente por que se moviliza por determinado sector, o porque viven en determinados sectores, eso está enfermando a la gente, especialmente a los niños, a las mujeres”, dijeron los organizadores de la marcha de este jueves
Y el jueves, 14 de abril marcharon por la paz, por la vida, por la eliminación de esas fronteras por el desarme de los combos y bandas criminales y por la exclusión de los niños y jóvenes, de los estudiantes y las misiones médicas de ese conflicto en San Antonio de Prado”
Marcharon precisamente desde el parque principal del corregimiento hasta el propio barrio El Limonar, donde se concentran la mayoría de las acciones violentas
Alerta TempranaDesde el pasado primero de abril de 2011 la Personería de Medellín expresó su preocupación por las múltiples formas de violencia en el corregimiento de San Antonio de Prado, particularmente por los homicidios, que se incrementaron en los primeros meses de este año.-“Aquí tenemos un problema grave de enfrentamientos entre agrupaciones ilegales, particularmente combos o bandas que operan en los barrios Limonar 1 y Limonar 2, generando un alto nivel de conflictividad, de zozobra, de terror y de pánico para sus pobladores; que ven vulnerados, no solo sus derechos, sino su tranquilidad”, declaró en esa oportunidad el Personero, Jairo Herrán Vargas
Recordó hace apenas un mes que han ocurrido muchos homicidios en la zona, inclusive en el propio atrio de la parroquia del Limonar y el asesinato de dos hermanos en su propia casa. El Personero Herrán Vargas Advirtió que el temor hizo que “los vecinos no dieran aviso oportuno a las autoridades. Sin embargo, no se les puede reprochar, porque al parecer eso se pudo dar por el mismo temor que generan los hechos de violencia en las comunidades”.-En esa oportunidad, y según las autoridades, los hermanos, Oqueiro y John Jairo García, fueron sorprendidos en estado de indefensión por varias personas, al parecer conocidas, porque flanquearon la puerta para ingresar sin mayor resistencia. En la casa faltaban algunas pertenencias, pero por la escena del crimen, las autoridades descartan móviles de hurto
La Personería de Medellín exhortó a las autoridades competentes no sólo a realizar la investigación respectiva, sino a desarrollar estrategias con el fin de controlar, desmantelar, desmontar y capturar a las personas responsables; para judicializarlos por los delitos cometidos, atentados contra la vida, desplazamiento forzado intraurbano, al igual que por las vulneraciones de derechos como la movilidad, el libre tránsito y locomoción, que genera fronteras invisibles en los barrios, pero que se transforman en fronteras reales cuando se trata de atentar contra las personas, sobre todo en las zonas donde se ha focalizado la conflictividad de agrupaciones ilegales
La historia del sacerdote Uno de los hechos de mayor relieve en los últimos años en esa franja de Medellín, en el sur del Aburrá, fue la detención de un sacerdote acusado de ser el jefe de una de las bandas criminales de es populoso sector de la capital antioqueña
El sábado 17 de abril de 2010 fue detenido en Medellín el sacerdote Óscar Albeiro Ortiz Henao, acusado de concierto para delinquir agravado con fines de asesinato, desplazamiento forzado y extorsión. Según los investigadores, apoyados en testimonios de la comunidad, el padre Ortiz “con su sotana y desde el púlpito, bendijo a las bandas paramilitares, justificó sus atropellos” y supuestamente se alió con políticos liberales para apoyar la candidatura de Luis Pérez a la Alcaldía de Medellín
También se le acusa de ser el principal cabecilla de las bandas delincuenciales de ese sector y de haber tenido nexos con peligrosos delincuentes, entre ellos Diego Fernando Murillo, alias don Berna, con Severo Antonio López, alias Job, y su esposa Claudia Cano, con Alexander Erazo, alias Bonito (hoy condenado a 60 años por secuestro), Francisco Antonio Arias, alias Toñito, un desmovilizado del bloque Cacique Nutibara, comandante de los paramilitares, en El Limonar 1, segundo comandante de Álex Bonito, entre muchos otros
Según publicaciones periodísticas, como el Blog Sisabeque.com: “Desde el altar lanzaba duras reprimendas contra ellos, agitaba a la gente para que los linchara y, de paso, sacaran del corregimiento a los que no estaban de acuerdo con él, especialmente a aquellos que no eran de su conveniencia ya fuera porque no iban a misa o pertenecían a otra religión. Llegó a pedir pena de muerte para quienes consideraba violadores, guerrilleros y homosexuales”
Hoy el sacerdote, miembro de la Arquidiócesis de Medellín se encuentra detenido en una Casa especial para el clero, en el Norte del Valle del Aburrá.




