Familias, vías y cultivos afectados deja invierno en Cundinamarca
Según informó el subdirector de planeación de la CAR, Sergio Piñeros, el embalse del Neusa que tiene el 86 por ciento de su capacidad llena se abrirá de forma controlada
En la madrugada del jueves varias alarmas se presentaron en Cundinamarca ante eventuales avalanchas y desbordamientos de los ríos Bogotá, Neusa y Negro, tras las continuas lluvias que aunque registaron niveles normales en varias zonas del departamento, en Caparrapí tuvieron un índice de 60 milímetros, tras precipitaciones de 6 horas
Según informó el subdirector de planeación de la CAR, Sergio Piñeros, el embalse del Neusa que tiene el 86 por ciento de su capacidad llena se abrirá de forma controlado con el debido monitoreo de los afluentes. En cuanto a las represas del Cizga, San Rafael y Tominé, se reporta normalidad, siendo esta última una alternativa para bombear hasta allí aguas del río Bogotá y disminuir su riesgo de crecimiento
Por otro lado, en Guaduas se mantiene bloqueada la vía que comunica con Honda, mientras hay 66 familias en la vereda Sargento, que resultaron damnificadas con la destrucción de sus viviendas. En la cabecera municipal el riesgo es por el colapso del acueducto, que mantiene sin agua varios sectores, entre ellos los de la rivera del río Magdalena
En Chía además de las inundaciones que viven sus habitantes en varios conjuntos cerrados, también hay preocupación por los cultivos anegados en la Sabana de Bogotá. Un boquete de 50 metros cúbicos afecta cientos de hectáreas de fincas del sector de Guaymaral




