Ejército guarda silencio sobre escándalo de Tolemaida
Se espera que este lunes el comandante del Ejército, Alejandro Navas, entregue explicaciones sobre las presuntas irregularidades en ese penal reveladas por la revista Semana

Ejército guarda silencio sobre escándalo de Tolemaida
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Lo que hemos conocido preliminarmente de las explicaciones que entregará este lunes el comandante del Ejército desde Tolemaida es que el Ejército admite que alguno de esos hechos ocurrieron pero argumenta que ya fueron corregidos. Sobre los militares que continúan recibiendo sueldo pese a estar condenados. El ejercito argumentará que el sistema legal para darlos de baja es complejo y por eso todavía no los ha desvinculado. Lo anterior debibo a que una vez más el centro de reclusión ubicado dentro del Fuerte Miliar de Tolemaida está en el Ojo del Huracán por los supuestos y excéntricos privilegios que les habrían otorgado a la mayoría de los 269 oficiales, suboficiales y soldados que pagan sus penas por por homicidios, masacres, torturas y secuestro. La revista Semana publicó hoy en primera página un extenso reportaje con los detalles de cómo cada uno de los que se encontraban en la prisión tuvo autorización para construir una cabaña a su antojo, e instalar internet y Televisión Satelital. Según el reportaje, los detenidos de Tolemaida controlaban los negocios más lucrativos dentro de la base, los restaurantes, almacenes y una flota de autobuses y taxis que transportaban a por toda Tolemaida a los trabajadores y visitantes de la base. Además denuncia semana que militares condenados a más de 40 años de prisión por delitos graves continúan activos en el Ejército recibiendo sus sueldos con normalidad
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Posiblemente, los más grave de lo revelado por Semana son los testimonios de varios de los detenidos que aseguran que esos privilegios fueron patrociandos por los ex comandantes del Ejército, generales, Óscar Gonzales y Mario Montoya Uribe, hoy embajador en republica Dominicana. Según los testigos, con esos beneficios buscan comprar su silencio para que no se conozca la verdad de graves hechos del conflicto colombiano en los que resultarían salpicados coroneles y generales.




