Denuncian que pescadores nicaragüenses retenidos están hacinados en San Andrés
La situación con los pescadores ilegales de países vecinos. nicaragüenses, hondureños y jamaiquinos, se han convertido en un problema delicado para la isla.
La Defensoría del Pueblo en San Andrés llamó la atención de las autoridades locales ante las condiciones de insalubridad en el cual se mantienen 46 ciudadanos de Nicaragua tripulantes del pesquero Capitán Javi, interceptados por la Armada Nacional faenando ilegalmente en aguas jurisdiccionales del país el pasado 12 de marzo
La Armada Nacional ofreció a las autoridades del país centroamericano devolver a sus conciudadanos hasta el Meridiano 82, pero no fue posible ya que el vecino país aduce desconocer ese límite territorial, dijo el defensor del pueblo Fidel Corpus Suárez, tras entrevistarse con el jefe del Estado Mayor Conjunto, capitán de navío Carlos González Corrales
En misiva dirigida al gobernador de San Andrés, el Defensor del Pueblo sostiene que el problema con los pescadores extranjeros no solo es de la violación de nuestra soberanía, ni de pesca ilegal, sino otro, inclusive más grave aún, cual es el de salubridad pública, contaminación de la bahía, seguridad pública y violación al medio ambiente sano
El hacinamiento de los pescadores en la pequeña embarcación de 30 toneladas los tiene en un ambiente hostil e invivible que amenaza con enfrentamientos internos por el desespero y la incertidumbre
El propietario de la embarcación, Carlos Goff Amador, llegó a solucionar el problema de la motonave, la tripulación y los pescadores. Estos afrontan por separado procesos jurídicos ante la Capitanía de Puerto de San Andrés y ante la Secretaría de Agricultura y Pesca
El representante del Capitán Javi dijo al Secretario de Agricultura y Pesca, Clinton Pomare James, que las multas superarían el valor comercial de la embarcación
La situación que se vienen presentando con los pescadores ilegales de países vecinos. nicaragüenses, hondureños y jamaiquinos, entre otros, se han convertido en un verdadero dolor de cabeza para San Andrés




