Presidente Santos ordenó redoblar la ofensiva contra la subversión en el país
Señaló que lo que busca la subversión con los atentados contra la fuerza pública en el Caquetá y en el Putumayo es crear zozobra entre los colombianos.
La nueva forma de combatir de las guerrillas colombianas, cuyos últimos ataques han dejado al menos 36 policías y militares muertos, obliga, según analistas, a replantear la estrategia de seguridad del presidente Juan Manuel Santos, quien dijo hoy que se debe "reforzar" pero no cambiar
La política de "seguridad democrática", puesta en marcha por el ex presidente Álvaro Uribe (2002-2010) y continuada por Santos, "fue muy buena pero llegó a su tope; hay que cambiar, reacomodarse", argumentó a Efe el investigador Ariel Ávila, de la organización no gubernamental Corporación Nuevo Arco Iris
Esa estrategia de seguridad, basada en la lucha militar contra las guerrillas, respondió a la "forma operativa" de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) de la década de los noventa, centrada en "tomas masivas y secuestros", pero hoy en día los rebeldes tienen "otros modelos", sostuvo Ávila
Detalló que las FARC prefieren en la actualidad los ataques con explosivos, como el de este viernes contra el municipio de San Miguel, en el departamento del Putumayo (suroeste), que dejó ocho policías muertos y cuatro heridos, y la colocación de minas antipersonal para permanecer en los territorios que dominan
A ese ataque a San Miguel se refirió hoy el presidente Santos durante una nueva jornada de los llamados "Acuerdos para la Prosperidad" en Montería, capital de Córdoba (norte), y lo volvió a condenar, al tiempo que prometió "redoblar la ofensiva" militar y policial para que las guerrillas "no tengan tiempo" de planear más operaciones
Lo ocurrido en San Miguel fue el último episodio de la reciente arremetida de las FARC y la también guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) contra las fuerzas de seguridad del Estado, que ha provocado la muerte a 36 policías y militares en apenas diez días
El hecho más grave tuvo lugar el pasado 1 de septiembre durante una emboscada de las FARC en el departamento del Caquetá (suroeste), donde 14 policías fallecieron
El análisis hecho con los altos mandos militares y policiales "nos dice que no debemos cambiar nuestra política de ''seguridad democrática''. Debemos reforzarla, redoblarla y eso es lo que vamos a hacer", afirmó hoy Santos
También negó que se haya producido una "escalada" de violencia desde que él asumió la Presidencia hace un mes y dijo que, si los últimos actos terroristas son una forma de dar la "bienvenida" a su Gobierno, la respuesta será "más contundencia y determinación" contra los grupos rebeldes
Para argumentar que no existe tal escalada violenta, el mandatario dio algunas cifras: en lo que va de año los delitos "de alto impacto", entre ellos el secuestro, se han reducido un 5% en comparación con igual periodo de 2009 y los vinculados a la seguridad ciudadana han caído un 8%
No obstante, admitió que el número de miembros de las fuerzas de seguridad de Estado asesinados hasta el pasado 9 de septiembre ha aumentado un 5,2% frente a las mismas fechas de 2009, pero no dio una cifra global de fallecidos
En la misma línea, el analista Ávila negó a Efe que se haya producido una "ofensiva" de las FARC a raíz de la llegada de Santos al poder y anotó que la reactivación de las acciones de esa guerrilla se remonta a unos 14 meses atrás
Las FARC hicieron "un proceso de reestructuración" después de varios duros golpes recibidos en 2008, como la muerte por causas naturales de su fundador, Pedro Antonio Marín ("Manuel Marulanda Vélez" o "Tirofijo"), y la Operación Jaque, que permitió rescatar a 15 rehenes, entre ellos la colombofrancesa Ingrid Betancourt
Bajo el mando de su nuevo líder, "Alfonso Cano", alias de Guillermo León Sáenz, el grupo insurgente ha puesto en marcha una nueva estrategia de combate y ha incrementado sus acciones armadas, que pasaron, según un reciente estudio de Ávila, de 1.353 en 2008 a 1.614 en 2009
Esa estrategia concuerda con los nuevos "modus operandi" de las FARC, que usaron explosivos en más de la mitad (52%) de los ataques realizados en 2009, detalló Ávila.




