Los días difíciles de Uribe
Nada fáciles son estos días y nada fáciles serán los que llegan para Alvaro Uribe Vélez. Cada hora se acerca más a ser simplemente Alvaro Uribe Vélez, porque cada hora se aleja más de ser el presidente Alvaro Uribe Vélez.


Nada fáciles son estos días y nada fáciles serán los que llegan para Alvaro Uribe Vélez. Cada hora se acerca más a ser simplemente Alvaro Uribe Vélez, porque cada hora se aleja más de ser el presidente Alvaro Uribe Vélez. Cada día ha ido desapareciendo de las primeras páginas de las noticias y a ellas ha ido llegando su reemplazo, Juan Manuel Santos, quien hoy recibe la credencial de Jefe de Estado y mañana hará su primer consejo de ministros y hacia él se volcarán los reflectores
Cada vez lo que dice Alvaro Uribe tiene menos efectos y consigue menos repercusiones, así se esfuerce, como se ha esforzado, por asistir a despedidas, nostálgicas como todas las despedidas, de las oficinas públicas o de los batallones rurales de la policía, o haya alargado hasta más no poder los consejos comunales que fueron el escenario en donde mejor se movió durante todos estos años porque en ellos no encontraba ninguna controversia entre sus oyentes
Son días difíciles para quien en los últimos ocho años demostró su fascinación por el poder. Su apego por el poder al punto de haberse sentido irremplazable y de haber querido la perpetuidad
Puntillazo. Ante un carácter como el suyo, Alvaro Uribe Vélez no se siente reemplazado sino derrocado.




