El crudo de Texas baja el 2,66% y cierra a 68,01 dólares el barril
Al cierre de la sesión en la Bolsa Mercantil de Nueva York, los contratos de Petróleo Intermedio de Texas para junio restaron 1,86 dólares.


El barril de crudo de Texas se depreció hoy un 2,66% y cerró a 68,01 dólares, en una jornada en que persistió la inquietud en torno al crecimiento de la economía en EE.UU. y Europa, mientras las bolsas mundiales registraron fuertes pérdidas
Al cierre de la sesión en la Bolsa Mercantil de Nueva York, los contratos de Petróleo Intermedio de Texas para junio restaron 1,86 dólares, después de descender hasta 64,24 dólares durante la sesión
Los contratos para junio expiraron hoy y tuvieron menos volumen de negocio que aquellos que tienen prevista su entrega en julio, que se tomarán como referencia a partir del viernes y finalizaron a 70,80 dólares, 1,68 dólares o un 2,31% menos que el día anterior
Los contratos de gasolina para junio restaron cinco centavos y cerraron a 1,96 dólares el galón (3,78 litros) y los de gasóleo se abarataron cuatro centavos, a 1,90 dólares el galón (3,78 litros)
Los contratos de gas natural para junio cerraron a 4,10 dólares por cada mil pies cúbicos, cinco centavos menos que el martes
El Departamento de Energía informó hoy que las reservas de gas almacenadas en EE.UU. la pasada semana subieron en 76.000 millones de pies cúbicos, en línea con lo que se preveía
El descenso en el precio del crudo y de los combustibles ocurrió un día más en paralelo a la fuerte corriente bajista que predominó en las principales bolsas mundiales y al avance que registraba el dólar ante el euro y otras divisas
También se conoció que la semana pasada subieron en 25.000 peticiones las solicitudes nuevas de subsidios por desempleo y que el índice de tendencia futura de la economía estadounidense, que elabora The Conference Board, bajó 0,1 puntos, el primer retroceso en más de un año, lo que apunta a que el avance de la economía en próximos meses podría perder algo de vigor, según la entidad
Perspectivas desfavorables en torno a la economía o el empleo tienden a presionar a la baja a los precios del crudo y de los combustibles, por expectativas de un menor nivel de demanda




