Persiste la compra de votos en Colombia: Misión Electoral de la OEA
La Misión de Veeduría Electoral de la OEA entregó este jueves en Washington su informe especial sobre las elecciones legislativas del pasado 14 marzo en Colombia
La Misión de Veeduría Electoral de la OEA entregó este jueves en Washington su informe especial sobre las elecciones legislativas del pasado 14 marzo en Colombia, en el que ratifica que la compra de votos sigue como una práctica electoral en el país
“Los observadores de la OEA constataron compra de votos en los Departamentos de Atlántico, Bolívar, Cundinamarca, Magdalena, Nariño y Norte de Santander. La Misión volvió a llamar la atención sobre esta anomalía que ya había detectado y hecho pública en las elecciones locales de 2007”, dice el informe en uno de sus apartes
La misión integrada por 70 observadores internacionales bao la coordinación de Enrique Correa, expresa algunas de las inconsistencias detectadas en los periodos preelectoral, en la jornada de elecciones y en el proceso de escrutinios, y realiza algunas recomendaciones para mejorar el sistema electoral
Manifiesta como logros que en la jornada del 14 de marzo hubo uno de los niveles más bajos de violencia en comparación con otros procesos, destacando los progresos en materia de seguridad
Expresa que hubo buenas condiciones para el inicio de la jornada electoral, aunque consideró que el secreto del voto no se resguardó debidamente en un número importante de recintos de votación, en muchos casos debido a la estructura y disposición de las mamparas o cubículos para votar, lo que constituye un aspecto crítico del proceso electoral. “Asimismo, las organizaciones políticas tuvieron dificultades para asegurar una adecuada cobertura de las mesas de votación. La cantidad de testigos en las mesas fue reducida: algunas organizaciones no tuvieron testigos o los acreditaron en proporciones mínimas”, dice el informe recibido por el embajador colombiano Luis Alfonso Hoyos. Señala que el procedimiento de elección de Congreso con el sistema de ‘voto preferente’ llevó a la desorientación y presentó muchas dificultades para los votantes, especialmente los que tienen ‘menores recursos de formación’. Sostiene que la transmisión de datos electorales sufrió retrasos por problemas logísticos, con una lentitud en el proceso que “generó un ambiente de desconfianza de la ciudadanía y los actores políticos respecto al trabajo realizado por la autoridad electoral”. La Misión agrega que los escrutinios se desarrollaron con lentitud y sin respetar la norma electoral que señalaba el orden de escrutinio de las corporaciones. “Es importante destacar que la existencia de más de 15,000 mesas con irregularidades en 18 departamentos, implicará que la asignación definitiva de curules y la entrega de credenciales se realice en aproximadamente dos meses. La Misión considera sin embargo, que la revisión exhaustiva que actualmente realiza el CNE (Consejo Nacional Electoral) debe considerarse una garantía de transparencia para candidatos y ciudadanos
El informe de la OEA termina entregando recomendaciones como reforzar la capacitación de los jurados de votación, simplificar los mecanismos para el voto (hubo mucho nulos por las deficiencias y confusiones), el mejoramiento de los recintos de votación, facilitar el acceso a las actas de escrutinio a los testigos electorales, y optimizar la transmisión de datos




