Chávez, en campaña por Santos
Tan paradójica que es la política que ahí tenemos a Hugo Chávez, el presidente de Venezuela, obstinado en hacerle campaña a Juan Manuel Santos. Una paradoja a la que están ayudando de manera decisiva algunos funcionarios del gobierno de Colombia, interesados en hacerle soltar la lengua al chafarote de Caracas lo cual es tan fácil.


Tan paradójica que es la política que ahí tenemos a Hugo Chávez, el presidente de Venezuela, obstinado en hacerle campaña a Juan Manuel Santos. Una paradoja a la que están ayudando de manera decisiva algunos funcionarios del gobierno de Colombia, interesados en hacerle soltar la lengua al chafarote de Caracas lo cual es tan fácil
Vaya y mire. Hace tres semanas el Canciller sacó una ambigua circular en la que pedía no visitar a Venezuela o que tuviéramos mucho cuidado si nos atrevíamos. Una sugerencia fuera de lugar (estúpida la llamó Rafael Pardo, el candidato liberal) y que rompió la estrategia de silencio que se había impuesto el gobierno antes de que la campaña empezara a dar sus primeros hervores
El resultado de eso fue lo que el gobierno esperaba: Chávez rugió desde Miraflores con un estruendoso Canalla y, desde luego, se reavivó el antichavismo que tantos beneficios le ha traído al gobierno de Uribe
Después de aquello vino el avistamiento de las estatuas de Tirofijo y del Mono Jojoy en la frontera. Fue el mismo Canciller Bermúdez quien le dio crédito al espejismo porque el Canciller Bermúdez estaba por allá por el río Arauca, ¿qué hacía sino provocar al gobierno venezolano el Canciller Bermúdez en Arauca?Y en medio de todas esas toreadas a Chávez, se han hecho consejos de seguridad en la frontera, el Ministro de Defensa Gabriel Silva ha lanzado algunas de sus tradicionales frases fuera de lugar y en fin y en fin, el asunto venezolano se ha vuelto a alborotar
Como Chávez necesita enemigos externos para sobreaguar en la crisis interna que vive, ha escogido al candidato colombiano Santos para llenarlo de improperios y de sobrenombres pueriles. Le llamó Caperucita y bobadas así
Chávez, ya sabemos, es capaz de todo para defender su insalvable mandato. Especialmente en un año que viene para él con elecciones en septiembre. Y ante el desabastecimiento de alimentos y ante los escándalos inocultables y ante el apagón, es capaz hasta de importar culpables. Ya lo ha hecho con los colombianos acusados de espías. Y ahora lo hace con Juan Manuel Santos
Además de paradójica, la política es dinámica, como dicen en La Luciérnaga. Tan dinámica que Hugo Chávez es ahora el jefe de debate de Juan Manuel Santos. Y por ahora los tránsfugas que se han adherido a Santos para aspirar a colocas burocráticas, todos esos políticos malucos entre los malucos, no tienen trabajo porque Chávez lo está haciendo por todos ellos
--Puntillazo 1. Durante ocho años las encuestas han sido incuestionables. Esas encuestas que hablaban del 68%, del 72%, del 87% de aceptación del presidente Uribe. Pero ahora las encuestas son cuestionables porque no están arrojando los resultados que el uribismo esperaba.




