Las ciberprotestas
La vergüenza del Agro Ingreso Seguro ya no está hoy en primer plano. Es habitual en Colombia que un escándalo termine ignorado porque aparece otro escándalo virgen y actual. Y por esa dinámica de la sociedad y de los medios salen beneficiados los protagonistas de la catástrofe que son expertos en jugar al olvido.


La vergüenza del Agro Ingreso Seguro ya no está hoy en primer plano. Es habitual en Colombia que un escándalo termine ignorado porque aparece otro escándalo virgen y actual. Y por esa dinámica de la sociedad y de los medios salen beneficiados los protagonistas de la catástrofe que son expertos en jugar al olvido. La humillación que para millones significa la repartición del botín del Agro Ingreso Seguro habría movilizado masas en otros países. Manifestaciones de protesta hubieran luchado contra la amnesia y contra la anestesia. Pero ha surgido impetuoso un recurso de protesta que son las llamadas redes sociales. En Facebook crece el número de colombianos indignados y furiosos por la política de privilegios a un puñado de familias con la plata de todos los demás. Es posible que el presidente Uribe, tan bisoño en tecnología, no calcule lo que políticamente significan estas redes del ciberespacio. Le convendría al Jefe de Estado preguntarle a Tomás y a Jerónimo
Cierro El Escaparate con una ilusión. Con la ilusión que me causa la idea que de que Antanas Mockus sea el candidato de la nueva fuerza política surgida de la alianza de los tres ex acaldes de Bogotá. La presencia de Mockus en un abanico presidencial le da una nueva esperanza a los electores. Por serio, por respetable, por distinto, ojalá se concrete que Mockus esté entre las opciones para ocupar la presidencia. Es claro que por fortuna hay decenas de colombianos que pueden ocupar la Jefatura del Estado porque es claro que después de Uribe hay salvación




