El Presidente chino interrumpe estancia en G8 y regresa a Pekín por crisis
El presidente chino, Hu Jintao, ha regresado hacia Pekín desde Florencia para hacer frente a la crisis en la región de Xinjiang por lo que no participará en el G8.
El presidente chino, Hu Jintao, ha regresado esta noche hacia Pekín desde Florencia para hacer frente a la crisis en la región de Xinjiang por lo que no participará en el G8 que comienza en la ciudad italiana de L''Aquila, informan los medios de comunicación italianos
Una vez terminada la visita a la ciudad italiana de Florencia, Hu Jintao ha partido hacia China y ha dejado como representante para el G8 a Dai BinGou, miembro del Consejo de Estado junto a la delegación china para la política de exteriores
Hu Jintao llegó en visita oficial el pasado 6 de julio a Italia y fue recibido por el presidente de la República italiana, Giorgio Napolitano, horas después de que estallaran las protestas sociales en la provincia occidental china de Xinjiang
El presidente chino tenía previsto asistir a la cumbre del G8 y después viajar a Portugal los días 10 y 11 de julio, una visita que también ha sido cancelada, agregan
La presidencia italiana del G8 ha convocado a los miembros del G5 (China, la India, Brasil, México y Suráfrica) y otros catorce países, además de a los miembros del club: EEUU, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia, Canadá, Italia y Rusia
La reunión comienza el miércoles con una sesión de trabajo en la que participarán únicamente los países miembros del G8 y mañana contará ya con la participación de las grandes potencias emergentes del G5 entre las que se encuentra China, además de la India, México, Brasil, Suráfrica y a las que se unirá Egipto
Durante su visita a Italia, Hu Jintao firmó acuerdos con el gobierno italiano por valor de 2.000 millones de dólares gracias a los que la compañía automovilística italiana Fiat anunció la creación de una empresa conjunta con la china GAC
Sin embargo, las noticias llegadas ayer de China no eran tranquilizadoras para el presidente del gigante asiático quien al final no se ha decidido a participar en la cumbre del G8
Los chinos de la etnia salieron a la calle en la capital de Xingiang, Urumqi, a la caza de los uigures musulmanes, a quienes acusan de haber cometido una masacre durante las protestas del domingo pasado, donde hubo 156 muertos y más de mil heridos, en la peor revuelta que vive China en los últimos veinte años.




