Pakistán lanza su principal ofensiva contra los talibán en el norte del país
La batalla por Mingora, capital comercial de Swat, está considerada como clave en la ofensiva que el Ejército inició en la división regional de Malakand a finales de abril


El Ejército de Pakistán ha comenzado la "fase más importante" de sus operación contra los insurgentes talibán en el norte de Pakistán, donde las tropas han iniciado la ofensiva para recobrar la principal población del valle de Swat, Mingora
No obstante, las fuerzas de seguridad tienen muchos otros frentes abiertos tanto en el valle como en los distritos vecinos, donde los talibán avanzaron en abril llevando al Gobierno a romper el acuerdo de paz que firmó con ellos
En Mingora, las fuerzas de seguridad se enfrentan a entre 300 y 400 insurgentes que han plantado minas y utilizan a civiles como escudos humanos, según ha explicado el portavoz del Ejército, Athar Abbas
La batalla por Mingora, capital comercial de Swat, está considerada por los analistas como clave en la ofensiva que el Ejército inició en la división regional de Malakand a finales de abril y que ha causado la muerte de casi 1.100 insurgentes y más de una cincuentena de soldados, según cálculos militares
Sin embargo, la operación ha causado un éxodo masivo de población civil en Pakistán, que la ONU ha cuantificado en 1.740.000 personas desde primeros de mayo, 200.000 de las cuales se alojan en campos de acogida situados en el noroeste del país
Los informes oficiales apuntan que las tropas paquistaníes han avanzado en Mingora desde el norte y el sur de la ciudad y han conseguido afianzarse en algunas zonas, así como capturar una estación de comunicaciones y tres centros de suministros de los insurgentes. Asimismo, el ejército pakistaní ha atacado una escuela tomada por los integristas
Además, Abbas asegura que el Ejército ha conseguido "ganancias substanciales" en el área de Peochar, feudo del líder máximo de los talibanes de Swat, el mulá Fazlulá, así como en la colindante área de Matta
El Gobierno paquistaní, que ya se ha asegurado 224 millones de dólares de ayuda extranjera, ha instado a la comunidad internacional a hacer más donaciones a su país para la asistencia a los desplazados. A su petición se ha sumado también la ONU, que ha solicitado a las potencias extranjeras y agencias humanitarias que aporten los 454,6 millones de dólares todavía no logrados, hasta alcanzar los 543,1 necesarios para su plan de respuesta a la crisis




