Pastrana afirma que el conservatismo se ha plegado al 'presidente-candidato'
El ex presidente Pastrana sostiene que una especie de ‘enfermedad andina’ aqueja a las democracias de esta parte del mundo, donde las normas se acomodan "a mandatos personalistas".


El ex presidente Andrés Pastrana Arango le pidió al Partido Conservador que al menos busque fórmulas para fiscalizar el uso de los bienes del Estado, ante la realidad de un presidente-candidato al cual ya se han plegado las directivas de esa colectividad
Más información
En carta enviada a Efraín Cepeda Sarabia, presidente del conservatismo, Pastrana sostiene que hay una especie de ‘enfermedad andina’ que aqueja a las democracias de esta parte del mundo, y se manifiesta “ en el deterioro acelerado, y difícilmente reversible, de sus instituciones al forzar su acomodo a mandatos personalistas”
Sostiene que el presidente Alvaro Uribe busca la segunda reelección en contravía de la Constitución y sin talanquera alguna, manejando el presupuesto nacional y más de dos millones de subsidios asignados desde su despacho, lo que no es garantía de juego limpio para los partidos y las personas
Tras considerar que con la extensión de los periodos presidenciales se dejan “apenas los jirones de las instituciones”, Pastrana cita una frase del Libertador Simón Bolívar: ‘Huid del país donde uno solo ejerza todos poderes: es un país de esclavos”
Pastrana insta al conservatismo a buscar al menos “fórmulas inmediatas para fiscalizar los bienes del Estado, el acceso a los medios y la asignación de recursos en manos del mandatario aspirante en la desigual contienda”
El presidente del Partido Conservador, Efraín Cepeda, dijo que se enteró de la carta de Pastrana a través de los medios de comunicación, pero que una vez la reciba formalmente, la estudiará y la someterá a consideración de la junta de congresistas convocada para el próximo miércoles
La carta La misiva de Pastrana a Cepeda Sarabia es la siguiente: “El mal que podría denominarse “enfermedad andina” aqueja a las democracias presidenciales del bloque regional y se manifiesta en el deterioro acelerado, y difícilmente reversible, de sus instituciones al forzar su acomodo a mandatos personalistas. Colombia no es la excepción
“Pretextos diversos que van desde pretendidos imperativos de una revolución hasta la extensión de lo que en un momento histórico es percibido por la mayoría como un buen gobierno, desembocan en la misma concentración de poderes y desmonte de los constitucionales pesos y contrapesos. El desmonte, a la manera andina, de la separación de poderes
“Dentro de este exótico marco, Colombia vive la realidad de un Presidente-candidato, en búsqueda abierta de una segunda reelección, sin siquiera las talanqueras formales que se le exigen a los funcionarios públicos. Un Presidente en campaña, en contravía de la Constitución vigente, con el Presupuesto Nacional y cerca de dos millones y medio de subsidios asignados desde su propio despacho –por decir lo menos- no es garantía de juego limpio para colectividades o personas. “La responsabilidad histórica del Partido Conservador es reflexionar en términos nacionales sobre si lo que considera un buen mandato justifica que, al término de sus cuatrienales extensiones, se reciban de vuelta apenas los jirones de nuestras instituciones
“El deber del Partido con las conservadoras y conservadores, sin excepción, es buscar las garantías democráticas para que cualquiera de ellos, gane o pierda, pueda aspirar a la búsqueda de la Presidencia de la República en igualdad de condiciones
“Siendo la reelección cuerpo extraño al diseño de nuestro sistema institucional, el Partido debe –ya plegadas sus directivas ante el hecho cumplido del Presidente-candidato- al menos buscar fórmulas inmediatas para fiscalizar la utilización de los bienes del Estado, el acceso a los medios y la asignación de recursos en manos del mandatario aspirante en la desigual contienda. “El Partido Conservador, como faro de la opinión, debe advertir los eventuales peligros en el horizonte de nuestro destino y plantear aún los escenarios más impopulares sin temor a la controversia democrática. Ya en los albores de las naciones bolivarianas el Libertador advertía: “Huid del país donde uno solo ejerza todos los poderes: es un país de esclavos” (2.1.1814). El campanazo del genio debe resonar en los espíritus libres y en quienes aspiran a gobernar para las generaciones futuras”




