Empresarios se "dividen" frente a propuesta del gobierno sobre salario mínimo
Reacciones encontradas produjo en el sector empresarial del país, la nueva alternativa de negociación del salario mínimo planteada por el ministro de la Protección Social.
Reacciones encontradas produjo en el sector empresarial del país, la nueva alternativa de negociación del salario mínimo planteada por el ministro de la Protección Social, Diego Palacio. El gobierno propuso romper con el actual esquema de negociaciones anuales entre empresarios y trabajadores para adoptar un nuevo sistema de concertación que sirva para determinar el ajuste al ingreso básico de los trabajadores colombianos a dos o tres años. Mientras los comerciantes calificaron la propuesta de conveniente y la apoyaron abiertamente, los agricultores la rechazaron y la consideraron inviable. "Todo lo que se trate de negociar políticas a mediano y largo plazo es conveniente, da estabilidad en las reglas de juego y me parece que podría ser un avance para evitar ese desgaste todos los meses de diciembre en la negociación del salario mínimo", afirmó el presidente de Fenalco, Guillermo Botero. El dirigente gremial dijo que al menos se debería hacer el intento y adoptar un sistema similar al que aplica en las convenciones colectivas de trabajo del sector privado que nunca se firman para un solo periodo sino a dos o más años. "Yo en eso no le encontraría inconveniente y por me parece que por el contrario puede tener algunos beneficios", indicó el dirigente gremial e integrante de la mesa de concertación laboral. Contrario a la propuesta del gobierno se pronunció el presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia y vicepresidente del Consejo Nacional Gremial, Rafael Mejía. "Es una posibilidad muy remota porque las variables macroeconómicas no las puede controlar el gobierno. Vemos por ejemplo que en los dos últimos años ha estado bastante complejo en lo que es la previsión de la inflación y entonces toma decisiones que por tratar de controlar el costo de vida, puede llevar a situaciones mas complejas en otros campos", indicó el señor Mejía. Dijo que de la misma manera que se pretende convenir el aumento al salario mínimo, cabria entonces la posibilidad de determinar las tasas de interés a dos o tres años, los costos de la construcción, los costos de las materias primas, etc. "Veo muy difícil que el país pueda pronosticar qué puede pasar en dos o tres años", subrayó el presidente de la Sac.




