Trabajadores informales de Medellín protestan por prohibición de ventas en los semáforos
La división de espacio público en Medellín considera que en las calles de esa ciudad trabajan casi nueve mil personas, y de mil a mil 200 lo hacen en los cruces de semáforos.
La división de espacio público en Medellín considera que en las calles de esa ciudad trabajan casi nueve mil personas, y de mil a mil 200 lo hacen en los cruces de semáforos. Los malabaristas se declaran artistas perjudicados con la nueva ley que prohíbe estas actividades en esos lugares, y sanciones a quienes los patrocinen con compras o limosnas. Aunque no conocen el texto y el alcance de la nueva ley que prohíbe el comercio en los cruces de semáforos, el gobierno de Medellín asegura que sus secretarías de Bienestar Social y de Desarrollo Social mantienen permanente trabajo para el censo e identificación, como también programas para mejorar sus condiciones de vida. Admiten que en otros casos es complejo el control del espacio público, especialmente en calles y semáforos, debido al desplazamiento o al desempleo. La venta minutos de celular es lo más visible en la calles, pero en los semáforos lo más normal es encontrar la rápida venta de comestibles (confites, rosquillas, galletas), flores, música y libros pirateados, y en esta época de vacaciones, hasta piscinas inflables y flotadores. El gremio de comerciantes Fenalco-Antioquia, reconoce la gran cantidad de personas que trabajan en este comercio informal, pero no tiene un estudio consolidado del número ni de los sectores urbanos en los que hay mayor actividad. Familias enteras procedentes de diversos lugares de Antioquia, colonizan un semáforo a mendigar o a vender cualquier producto, o a limpiar el parabrisas de los carros y defienden su territorio. Otros, con estilo y vestuario de artistas, se instalan a hacer piruetas y toda clase de malabares para luego pedir una moneda "en apoyo al artista colombiano". Con la nueva ley, centenares de personas de Medellín se quedarán sin lugares para este trabajo informal, y serán muchos los que persistan en sus sitios aunque sean multados los usuarios o compradores.




