Hable con elPrograma

Selecciona tu emisora

PerfilDesconecta
Buscar noticias o podcast

El ilusionista

Un ilusionista sabe que el público pretende de su acto algo más que entretenerse y asombrarse durante un momento. Cuando hablo de Ilusionista, no estoy metiendo a ningún partido político, ninguna Yidismanía, no estoy metiendo a nuestro alcalde mayor en medio, para triunfar, él sabe que necesita hacer elevar sobre la atmósfera y la mente de los presentes los clásicos interrogantes que se ha planteado el hombre desde siempre respecto de los límites entre realidad y ficción, entre la vida y el más allá, como lo que nos pasa a los colombianos con las Farc o con el propio Chávez que hoy ya no se sabe qué es verdad y qué es mentira.

Un ilusionista sabe que el público pretende de su acto algo más que entretenerse y asombrarse durante un momento. Cuando hablo de Ilusionista, no estoy metiendo a ningún partido político, ninguna Yidismanía, no estoy metiendo a nuestro alcalde mayor en medio, para triunfar, él sabe que necesita hacer elevar sobre la atmósfera y la mente de los presentes los clásicos interrogantes que se ha planteado el hombre desde siempre respecto de los límites entre realidad y ficción, entre la vida y el más allá, como lo que nos pasa a los colombianos con las Farc o con el propio Chávez que hoy ya no se sabe qué es verdad y qué es mentira. Ése es el verdadero factor que determina el éxito del ilusionista y, a la vez, la presencia de muchos espectadores en su sala. ¿Piensan lo mismo que yo? Pues si, un ilusionista podría ser Cano y sus espectadores el resto del país que aguarda asombrado haber con que sale, este es el sutil encantamiento que propone este mágico personaje, el ilusionista de verdad verdad, reside en su capacidad para construir en la audiencia una tensión progresiva, una expectativa nerviosa que, en definitiva, con el truco concluido, deberá alimentar con brusquedad el aterrorizado deseo que tienen los seres humanos de aferrarse a la esperanza de que no todo finaliza cuando el corazón deja de latir, con una mina quiebrata que explota o con un fusilamiento cobarde. El gran anhelo de todo ilusionista es hacer posible la desaparición en vivo de un ser humano. Ojo nótese que hablé de desaparición, no forzada, no secuestro, no extorsión, desaparición como acto de magia, no como excusa para amedrentar y arrodillar a un país, los ilusionistas deben desafiar todos los límites del tiempo y el espacio consiguiendo el traspaso hacia otra dimensión, desconocida, del cuerpo de un hombre. Cris Ángel, Copperfield, Jojoy, Cano, Tamariz, Lorgia, no sólo superan ese desafío casi imposible, sino que, como sucede con sus otros trucos, jamás revela los secretos de su magia. El público del ilusionista jamás se entera de cómo hizo lo que hizo. Cosa contraria sucede con algunos magos que más que magos son iluministas donde la decisión es romper con el código que caracteriza al sindicato de los ilusionistas. Al mejor estilo “Esneda Teodolinda, Yidis o Rocio”, el final del acto de ilusionistas es utilizado para desenhebrar de un golpe todos los acertijos, sacar a la luz todos los secretos. El mal ilusionista, la copia chimba, el wanna be de mago, clausura sentidos en lugar de abrirlos, consiguiendo lo que un verdadero ilusionista jamás se permitiría: que a su público se le apague la ilusión, que se le extinga el deseo y la curiosidad, que, en definitiva, se quede sin preguntas para hacer

Ahora en directo

ver programaciónver programas

Programas Recomendados

Síguenos en

 

Directo

  • Radio

  •  
Últimos programas

Estas escuchando

Noticias
Crónica 24/7

1x24: Radio Colombia

23/08/2024 - 01:38:13

Ir al podcast

Noticias en 3′

  •  
Noticias en 3′
Últimos programas

Otros episodios

Cualquier tiempo pasado fue anterior

Tu audio se ha acabado.
Te redirigiremos al directo.

5 "

Compartir