Fue una mala idea
<p>Parar las finales del torneo Colombiano para permitir que la Selección Colombia afrontara su gira Europea, era necesario, pero el resultado para el rentado criollo en términos de importancia frente a la Eurocopa, ha sido nefasto.</p>
Ya había sucedido en 2006, el Deportivo Pasto pasó inadvertido cuando celebraba su primera estrella mientras el país futbolístico estaba pendiente del balón, pero del que rodaba en el mundial, así no jugara Colombia. Nuestros directivos deben tomar conciencia de que hoy, la Eurocopa, la Champions, la Libertadores, son certámenes que representan competencia de nuestro torneo, puesto que, entre otras, tenemos acceso a más partidos internacionales en la semana que a los propios. No dudo del fortalecimiento de nuestro torneo en los últimos años, la gente ha aprendido a seguir a sus divisas, más que a sus estrellas, porque en este rubro, es imposible pretender que la gente prefiera a la "champeta" Velásquez que a Messi, pero no pueden desconocer nuestros directivos que a la hora de enfrentar torneo contra torneo, y más con paras de quince días, la Euro termina en este caso, por citar un ejemplo, opacando al nuestro. La Copa Mustang no puede tener paras de quince días en las finales, así su propósito sea noble. Se tiene que diseñar un calendario que logre ayudar a la selección sin tener que parar tanto tiempo, sobre todo en las finales. Por otro lado, no se puede diseñar un campeonato en el que las finales se jueguen al tiempo con un certamen en el que, así no participe Colombia, están centradas todas las miradas y los comentarios al rededor de un balón. Hay que aprender a vivir en un mundo globalizado, sin necesidad de querer derrotarlo ni intentar que pase desapercibido.




