Así ganó el Manchester United al Chelsea la Liga de Campeones de Europa
El Manchester United conquistó su tercera Copa de Europa, tras derrotar a los penaltis al Chelsea en la final de la Liga de Campeones disputada en el estadio olímpico Luzhnikí de Moscú.
El Manchester United conquistó hoy su tercera Copa de Europa, tras derrotar a los penaltis al Chelsea en la final de la Liga de Campeones disputada en el estadio olímpico Luzhnikí de Moscú. El "gran capitán" del Chelsea, John Terry, tuvo la victoria en sus botas en el quinto y último penalti de la primera serie, pero falló al resbalar debido a la incesante lluvia, lo que fue aprovechado por los "diablos rojos". Seguidamente, el meta holandés Edwin van der Sar se convirtió en el gran héroe de la final, al detener el penalti lanzado por el francés Anelka consumando la victoria de su equipo. El Manchester dominó a placer casi toda la primera parte, en la que dispuso de varias ocasiones claras de gol; mientras el Chelsea fue el dueño y señor durante el resto del partido, aunque no supo materializar su dominio. Tras unos minutos sin apenas aproximaciones de peligro, el portugués Cristiano Ronaldo cambió el rumbo del partido con sus triangulaciones que volvieron locos a sus marcadores. La estrella de los "diablos rojos", inauguró el marcador en el minuto 26 al cabecear magníficamente un centro desde el vértice del área grande del defensa Brown, ante el que nada pudo hacer Cech, que ni siquiera reaccionó. De esta forma, Ronaldo adelantaba al mejor equipo sobre el terreno de juego hasta este momento. En la primera jugada de ataque de auténtico peligro del Chelsea (m.33), Ferdinand estuvo a punto de propiciar el empate al ser empujado por el alemán Michael Ballack que llegó al área pequeña como una locomotora y remató de cabeza, poniendo en apuros al meta. De manera milagrosa, el holandés Van der Sar despejó el balón y salvó los muebles a su equipo. Seguidamente, el Manchester pudo sentenciar la final en dos clarísimas ocasiones de gol tras un pase de más de 40 metros de Rooney, que controló Ronaldo y centró con la izquierda al área rival. El argentino Carlos Tévez remató en plancha como dictan los cánones, pero el checo Cech despejó el balón, que fue recogido por Carrick que disparó sin oposición, disparo que fue rechazado a córner por el guardameta del Chelsea en otra gran intervención. Sin casi sin tiempo para el resuello, Tévez disfrutó de otra inmejorable ocasión para marcar el segundo gol de la final, pero no llegó a alcanzar un magnífico centro de Rooney desde la derecha. Sólo a falta de cinco minutos, el Chelsea se desperezó y aprovechó un despiste de la defensa rival para empatar el partido en un gol psicológico (m.45). Un disparo sin aparente peligro del defensa Essien, rebotó en la espalda de un defensa y fue a parar a un desmarcado Lampard que sólo tuvo que superar la salida del portero del Manchester United, tras lo que dedicó el gol a su madre, recientemente fallecida. En la segunda parte, el Chelsea salió más enchufado, mientras el Manchester parecía haber acusado el golpe del gol de Lampard al final de primer tiempo. El equipo londinense dominó el juego a placer, con Lampard y Ballack como pulmones, mientras los jugadores del Manchester si limitaban a defenderse como gato panza arriba. Todo pudo cambiar en el minuto 76 cuando el francés Malouda fue objeto de penalti, tras ser zancadilleado por Ferdinand, pero el árbitro eslovaco no lo vio pese a encontrarse a escasos metros




