Víctimas de alias "Karina" hablan de sus crímenes
Luz Mery Gallego, quien en 1999 era líder comunitaria en Samaná-Caldas, relató a Caracol Radio una serie de crímenes que en esa época ordenó la hoy desmovilizada, alias “Karina”.
Mientras se anticipan algunos beneficios a los que podría acceder la desmovilizada guerrillera de las FARC alias Karina, en Antioquia y Caldas las víctimas de sus acciones violentas criticaron las bondades del programa de reinserción, que podrían favorecerla. Luz Mery Gallego, quien en 1999 era líder comunitaria en Samaná-Caldas, relató a Caracol Radio una serie de crímenes que en esa época ordenó la hoy desmovilizada, alias “Karina”, hechos violentos que sacudieron a toda la comunidad, algunos de cuyos miembros debieron desplazarse. Describió que Karina y sus hombres intimidaban a los habitantes de su vereda para obligarles a colaborar con la guerrilla, y las ordenes impartidas por la jefa subversiva para asesinar mediante crueles torturas a quienes se negaban a ayudarles. Narró la tortura a que durante quince días sometieron a un muchacho, a quien señalaron de colaborar con la Fuerza Pública, y al que amarraron a un árbol, con machetazos le desprendieron los brazos desde los hombros y lo obligaban a alimentarse y a tomar agua para alargar el sufrimiento. La señora Luz Mery Gallego también recordó la muerte de su hermano, Augusto, a manos de los guerrilleros liderados por “Karina”, las dificultades para recuperar el cadáver, el que halló con un lanza-granada en la cabeza, y la forma como debió salir a escondidas de la vereda donde vivía con su hijo de cinco años para evitar su asesinato. También relató cómo los guerrilleros interceptaban los vehículos transportadores de gas, y bajaban a los conductores, a quienes llevaban cerca a los árboles para darles un tiro de gracia, actos violentos cometidos delante de los moradores del caserío para incrementar el terror entre ellos y obligarlos e prestar colaboración a las FARC. Lo que más atormenta a doña Luz Mery es que su hijo, hoy de catorce años, hubiera presenciado tantas cosas horribles y como consecuencia de ello hoy padezca problemas psiquiátricos, según el diagnóstico médico. La líder comunitaria de Samaná, Caldas, hoy desplazada y residente en el occidente de Medellín, cuestionó la presentación que hizo Karina ante los medios de información tras su entrega, en la cual negó o expresó supuesto desconocimiento de las múltiples acciones delincuenciales que en ese momento se le recordaron. Finalmente lamentó que la jefa guerrillera, temida durante mucho tiempo en las área rurales de Caldas y Antioquia, pueda obtener beneficios por ser incluida en el programa de desmovilización, mientras las víctimas llevan también años y años de sufrimiento, desplazamiento forzado, y mucho sin conocer el paraderos de sus desaparecidos.




