La ONU elabora un plan de batalla para enfrentar la crisis alimentaria
Ban Ki-moon, y los jefes de 27 agencias y organizaciones de la ONU comenzaron una reunión para enfrentar la crisis provocada por el alza de los precios de los alimentos.
Los directivos de las agencias y organizaciones de Naciones Unidas están reunidos desde esta mañana en Berna bajo la presidencia del secretario general, Ban Ki-Moon para diseñar un plan de choque que permita a la comunidad internacional hacer frente a la crisis alimentaria global. Aunque portavoces oficiales han presentado la cita -que es a puerta cerrada- como "la primera reunión regular de 2008 del consejo de jefes de secretariado de los organismos de la ONU para la coordinación", han aclarado que, este año, "la crisis alimentaria mundial será uno de los asuntos esenciales a tratar". Un total de 27 agencias, programas y organizaciones de Naciones Unidas asistirán a la reunión con Ban Ki-moon, que estará cerrada a la prensa y al público. La reunión viene precedida por las llamadas de alarma lanzadas por distintas organizaciones internacionales, entre ellas el Fondo para la Agricultura y la Alimentación (FAO), que ha calificado de extremadamente grave la subida del precio de los alimentos, que ha generado "disturbios del hambre" en 37 países en desarrollo. El propio Ban afirmó el viernes pasado, de visita en Viena, que esta crisis puede afectar a 100 millones de personas en todo el mundo, y que se requiere a corto plazo una acción inmediata. La crisis por el alto precio de alimentos básicos, como el arroz o los cereales, ha recibido ya distintos calificativos que dan idea de su gravedad, desde "tsunami silencioso" hasta "bomba de efectos retardados". El Programa Mundial de Alimentos de la ONU (PAM) ha constatado en los últimos meses que necesita muchos más fondos para poder asistir al mismo número de personas, debido a la subida de los precios. La portavoz del PAM, Christiane Berthiaume, advirtió recientemente de que si el PAM no recibe los fondos solicitados -3.400 dólares para 2008- para alimentar a 73 millones de personas en 80 países del mundo, "tendremos que adoptar medidas muy dolorosas, como reducir el número de beneficiarios o reducir las raciones". El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) también ha expresado su gran preocupación y recordado que "3,5 millones de niños mueren cada año por malnutrición" y que con los altos precios las familias en países en desarrollo deben reducir su presupuesto para comida, con las consecuencias que ello conlleva. La reunión de Ban con las agencias se celebra en la sede de la Unión Postal Universal (UPU), que este año cumple su 60 aniversario, y las primeras informaciones sobre lo tratado se ofrecerán el martes por la mañana en una conferencia de prensa de Ban Ki-moon, en el Parlamento federal de Berna. Con él comparecerán el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, el director general de la FAO, Jacques Diouf, la directora del Programa Mundial de Alimentos (PAM), Josette Sheeran, y el presidente del Fondo internacional de desarrollo agrícola, Lennart Bage. Después continuará la reunión toda la mañana y por la tarde Ban viajará a Ginebra, donde inaugurará un ciclo de conferencias de alto nivel abiertas al público, con una lectura sobre los Objetivos del Milenio. La culpa es de los biocombustiblesLos biocombustibles y la especulación financiera, junto con la política "aberrante" del FMI, son las principales causas del aumento de precios de los alimentos, denunció hoy el relator de la ONU para el Derecho a la Alimentación, Jean Ziegler, que calificó la crisis de "auténtica tragedia". Ziegler dijo que es "histórica y esencial" la reunión que de hoy en Berna de las agencias y organismos de la ONU con su secretario general, Ban Ki-moon, para afrontar la crisis alimentaria y apeló a los donantes del Programa Mundial de Alimentos (PAM) de la ONU a que aumenten sus donaciones porque "en tres meses ha perdido el 40 por ciento de su poder adquisitivo" por la subida de los precios. Setenta y cinco millones de personas en el mundo "dependen para su supervivencia de que reciban los suministros del PAM", recordó. El relator, que ofreció una rueda de prensa en Ginebra para hacer balance de su mandato, que finaliza esta semana, aseguró que los biocombustibles son "un crimen contra gran parte de la Humanidad, algo intolerable" pues la transformación masiva de alimentos para este fin ha provocado la escalada de los precios de productos básicos para la supervivencia de millones de personas. Según datos de la FAO (Fondo de la ONU para la Agricultura y la Alimentación) citados por Ziegler, en el último año el precio de los cereales, especialmente el trigo, ha aumentado un 130 por ciento; el del arroz (el alimento más consumido del planeta) un 74 por ciento, el de la soja un 87 por ciento y el del maíz un 53 por ciento. La media de aumento del índice alimentario de la FAO, con vegetales, frutas y otros productos, es del 48 por ciento, a lo que hay que añadir los costes del transporte de los alimentos, recordó el sociólogo suizo. Por ello, abogó por una moratoria total e inmediata durante al menos cinco años en la producción de biocarburantes. Ziegler subrayó que la "masacre cotidiana del hambre" es una crisis "antigua", pero que en el último mes y medio, con la explosión de los precios en el mercado mundial, "nuevas clases sociales han caído, por millones, en el abismo del hambre"
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Y si un hogar europeo dedica un 10 o 12 por ciento de su presupuesto a la alimentación, en el mundo en desarrollo, donde 2.200 millones de personas viven en la extrema pobreza, según el Banco Mundial, la proporción es del 85 o 90 por ciento. Sobre los biocombustibles dijo entender que hay que luchar contra el cambio climático "pero sin matar a la gente de hambre", y abogó por potenciar el transporte público y otras fuentes de energía, como la eléctrica. "El derecho a la vida y a la alimentación es el que prima", recalcó, y criticó a EEUU, que dedicó el año pasado un tercio de su cosecha de maíz a bioetanol, y a la Unión Europea, por su directiva según la cual en 2020 un 10 por ciento de su combustible debe venir de los biocarburantes. "Todo el mundo está de acuerdo en que la UE no puede proporcionarlo, así que es Africa, que ya está golpeada por el hambre, la que deberá hacerlo", agregó. De la especulación dijo que "es responsable del 30 por ciento de la explosión de los precios", especialmente la Bolsa de Valores de Chicago, donde los fondos de productos básicos dominan el 40 por ciento de los contratos. Dijo que ambas causas, los biocarburantes y la especulación, "no son fatalidades" sino que tienen remedio, como son la moratoria y controles más severos, respectivamente. Y finalmente, culpó a la política "aberrante" del FMI por desarrollar culturas de exportación para reducir la deuda externa en detrimento de agriculturas de subsistencia, abogó por el fin de "los cultivos coloniales" y recordó que el nuevo director, Dominique Strauss Kahn, "se ha referido a la moratoria de los biocarburantes como una posibilidad a tener en cuenta". Entre algunos ejemplos citó a Mali, país agrícola que, sin embargo, debe importar el 83 por ciento de los alimentos, esencialmente arroz, o Senegal, que importa el 82 por ciento de su alimentación.




