Matar y contramatar
<p>A la salida de Perro Come Perro, una amiga me preguntó hasta cuándo el cine colombiano se va a ocupar de esta violencia tan obscena. <br /><br />Le dije que hasta que la violencia exista. Hasta que concluyamos la catarsis. Hasta que logremos exorcizar esta violencia bestial. <br /><br />Porque Perro Come Perro |es de una violencia obscena, irracional. Descomunal. Una violencia por plata que es la violencia más ilímite de todas porque quienes están enfermos de plata son capaces de matar y de rematar y de contramatar. </p>
A la salida de Perro Come Perro, una amiga me preguntó hasta cuándo el cine colombiano se va a ocupar de esta violencia tan obscena. Le dije que hasta que la violencia exista. Hasta que concluyamos la catarsis. Hasta que logremos exorcizar esta violencia bestial. Porque Perro Come Perro |es de una violencia obscena, irracional. Descomunal. Una violencia por plata que es la violencia más ilímite de todas porque quienes están enfermos de plata son capaces de matar y de rematar y de contramatar. Pero en medio de los ríos de sangre, en Perro Come Perro hay una poética narración de Cali. Una poderosa actuación de Blas Jaramillo. Un muy convincente rol de Marlon Moreno. Un magnífico Oscar Borda. No me parece que Perro Come Perro sea la mejor película colombiana. No me parece. Pero creo que está hecha con arte y logra un clima que te desespera y te desgarra y te enjaula. También a la salida le recordé a mi amiga que de la violencia irracional, descomunal y obscena de la masacre nazi que pasó hace 63 años se siguen haciendo películas. También le dije eso.




