El Partido Conservador acusa a Chávez de ser un aliado declarado de las Farc

Las principales organizaciones políticas que hacen parte de la coalición del gobierno, salieron en defensa y respaldo del presidente Alvaro Uribe Vélez y de las acciones militares que concluyeron con la muerte del número dos de las Farc, Raúl Reyes.

Las principales organizaciones políticas que hacen parte de la coalición del gobierno, salieron en defensa y respaldo del presidente Alvaro Uribe Vélez y de las acciones militares que concluyeron con la muerte del número dos de las Farc, Raúl Reyes. El Partido Conservador reclamó la solidaridad de la comunidad internacional con Colombia y acusó al presidente al presidente de Venezuela Hugo Chávez de ser aliado declarado de las Farc y de meterse en temas que no le corresponden. El presidente de la colectividad Efraín Cepeda calificó de "demencial" la actitud y reacción del presidente de Venezuela tras la muerte de uno de los líderes de las Farc a manos del ejército colombiano. "Este es un tema que compete a los estados hermanos de Colombia y Ecuador. Nada ha tenido que ver ello con Venezuela pero al menos nos quedó absolutamente claro que el presidente Chávez destapó sus cartas y se declaró prácticamente aliado de la guerrilla de las Farc", señaló el dirigente político. El jefe conservador reclamó el respaldo de la comunidad internacional a Colombia y el rechazo a la ingerencia del mandatario venezolano en los asuntos internos del país. "Mientras el mundo entero lucha contra el terrorismo en todas sus manifestaciones, el presidente Chávez se ha declarado partidario de las Farc terrorista y narcotraficante. Este es un tema que Colombia debe llevar ante los organismos internacionales porque es tan condenable la acción terrorista como quienes apoyan ese terrorismo y animan a seguirlo haciendo", subrayó el señor Cepeda. Dijo que mientras Colombia es la que pone los muertos y es víctima del secuestro, el gobierno venezolano se pone de lado de las Farc y las protege. Señaló que el tema con Ecuador, por supuesto también delicado, debe ser objeto de un manejo diplomático al más alto nivel para no agravar la situación. El presidente del Partido Conservador confió en que el grave enfrentamiento entre Bogotá y Caracas que se encuentran al borde del rompimiento de relaciones diplomáticas no desemboque en un conflicto armado. "No creo aunque en ese estado casi demencial se puede esperar cualquier cosa. No hay ninguna razón. Colombia no ha tocado un ápice de territorio venezolano", agregó el señor Cepeda. El presidente del Partido de la "U", Carlos García dijo que el presidente Uribe tiene el apoyo incondicional de la colectividad y del pueblo colombiano porque tuvo y tiene sobrados motivos para combatir el terror terrorismo. "Hay que ser supremamente serenos y no tener brotes de exaltación contra el gobierno del presidente Chávez y del presidente Correa y esperamos que muy pronto las aguas regresen a la calma", señaló tras manifestar su confianza en que las explicaciones del gobierno colombiano al de Ecuador calaren los hechos. El senador García consideró que una guerra entre Colombia y Venezuela es improbable. Dijo que los dos son pueblos hermanos que se necesitan y complementan mutuamente. Otros dirigentes políticos manifestaron su respaldo al presidente Uribe. El exministro Juan Camilo Restrepo dijo que el gobierno colombiano actuó bien, en legítima defensa y que no puede permitir que las fronteras se conviertan en refugio de los terroristas. Dijo que la reacción del presidente Chávez sobre dimensionada y delirante y que no cree que la situación desemboque en una guerra. El senador Manuel Ramiro Velásquez, integrante de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado propuso acudir a las instancias de la Organización de Estados Americanos y del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para dirimir el conflicto diplomático con Venezuela y Ecuador y evitar una escalada bélica en la región. "En estos países se está asilando, con el beneplácito de sus autoridades, la guerrilla colombiana que está atentando contra la soberanía nacional. Por lo tanto estos países son cómplices y las Naciones Unidas y la OEA deben intervenir", subrayó el señor Velásquez.

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