Edixón Perea se gana el corazón de los hinchas de Gremio en Brasil

El delantero colombiano Edixon Perea apenas necesitó de siete partidos y seis goles para salir aplaudido del estadio Olímpico de la ciudad de Porto Alegre por los hinchas del Gremio, uno de los clubes más tradicionales de Brasil.

El delantero colombiano Edixon Perea apenas necesitó de siete partidos y seis goles para salir aplaudido del estadio Olímpico de la ciudad de Porto Alegre por los hinchas del Gremio, uno de los clubes más tradicionales de Brasil. Pese a que necesitó de cinco partidos antes de descubrir el camino del gol en el país cinco veces campeón del mundo, el colombiano de 23 años al parecer ya aprendió la ruta de memoria. Tras cinco juegos en blanco y una presión por resultados que ya comenzaba a sentir en la piel, el jugador caleño anotó cuatro en la goleada por 6-0 que el Gremio le encajó al Jaciara el pasado miércoles y otros dos en el triunfo del sábado por 4-0 frente al Ulbra. Fue lo suficiente para que los 16.000 hinchas del Gremio que asistieron ayer al estadio Olímpico lo aplaudieran de pie cuando el colombiano, a los 23 minutos del segundo tiempo y tras sufrir un golpe en la pierna derecha, fuera mandado al banquillo preventivamente por el técnico Celso Roth. "Espero seguir trabajando bien para retribuir ese apoyo", afirmó el delantero que poco brilló en su temporada europea con el Burdeos francés y ahora, en territorio suramericano, parece haber recobrado la habilidad con que alcanzó la fama en el Mundial Juvenil de la FIFA de 2003. Los aplausos no se limitaban a homenajear al autor de 6 de los 10 goles del Gremio en los últimos dos partidos, sino también la calidad de los golazos, especialmente los del partido del sábado. En la primera de sus anotaciones contra el Ulbra -la segunda del Gremio-, el colombiano recibió un lanzamiento de Soares desde la derecha y, con un cruce de piernas y un fino toque de talón, lo coló entre las piernas del portero contrario. "Ya hice otros goles así", aseguró un modesto colombiano al ser interrogado por su genialidad. En su segunda anotación -la cuarta del Gremio- volvió a mostrar nuevamente su habilidad para definir y otra vez metió el balón por entre las piernas del portero del Ulbra. Perea ya es ídolo y goleador del Gremio en la temporada, pero dice esperar más. "Espero tener nuevas oportunidades y continuar marcando", afirmó. El colombiano al parecer estaba necesitando de confianza para poder despuntar en el club brasileño y demostrar que no repetiría la misma experiencia del Burdeos, con el que apenas anotó tres goles en dos temporadas y ya estaba relegado al banquillo de suplentes. El vallecaucano, que ya había destacado con las selecciones de base de su país y con el Atlético Nacional, para el que anotó 18 goles en la temporada de 2005, también necesitó brillar nuevamente con la selección absoluta de su país para ganar confianza en el Gremio. Tras los cinco partidos en que pasó en blanco en Brasil y antes de los dos juegos en que se consagró, Perea fue convocado por la selección de su país y anotó los dos goles colombianos en el empate de 2-2 con Uruguay en Montevideo. Los tantos elevaron a nueve su saldo de goles en 22 partidos con la selección colombiana. Fue lo suficiente para retribuir la confianza de la comisión técnica colombiana en su fútbol, que no dejó de tenerlo en cuenta incluso pese a su mala fase en Francia. Perea, incluso, llegó a ser uno de los mejores colombianos en la pasada Copa América. El joven delantero, que tuvo grandes dificultades para adaptarse en Francia, considera que una de las razones para su actual buena fase es Porto Alegre, a la que considera una ciudad con ambiente y población muy parecida a la de Cali.

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