Los rebeldes chadianos aceptan un alto el fuego
Los rebeldes chadianos han aceptado el principio de un alto al fuego tras días de asedio al palacio presidencial de Idriss Déby, según ha informado el portavoz del grupo insurgente, Abderaman Koulamallah
Los rebeldes chadianos han aceptado el principio de un alto al fuego tras días de asedio al palacio presidencial de Idriss Déby, según ha informado el portavoz del grupo insurgente, Abderaman Koulamallah. El acuerdo entre los rebeldes y las fuerzas gubernamentales del régimen de Déby supone "un cese inmediato" de los combates tras el gran número de víctimas registradas."Conscientes del sufrimiento de la población y acordes con las iniciativas de paz de nuestros países vecinos, Libia y Burkina Faso, las fuerzas de resistencia nacional aceptan un alto el fuego inmediato", asegura el portavoz de las fuerzas rebeldes, que también ha condenado la implicación de Francia en el conflicto.. Según los guerrilleros, las tropas francesas destacadas en el país han bombardeado sus posiciones en la capital, provocando la retirada en varios frentes.Desde el pasado sábado, las tropas leales al presidente chadiano, Idriss Déby, resistían la presión de los guerrilleros “ex miembros del círculo de Déby que cuentan con el respaldo de Sudán- por hacerse con el control de la capital del país, Yamena, donde la población se encuentra atrapada en medio de los combates. Fuentes de organizaciones humanitarias aseguran que en las calles hay "decenas de cadáveres" mientras a los hospitales de la ciudad no han dejado de llegar heridos.Miles de personas huyeron ayer de Chad hacia Camerún para tratar de escapar de los enfrentamientos. La ONU ha alertado que el número de refugiados chadianos en el país vecino puede oscilar entre los 15.000 y los 20.000.Los funcionarios de unas 60 entidades de la ONU en Chad han sido evacuados, quedándose en el país solamente el personal imprescindible. En la actualidad más de 500.000 personas dependen en Chad de la ayuda humanitaria, incluyendo 285.000 refugiados y 180.000 desplazados.




