Hija de Ingrid Betancourt espera que próxima liberación impulse la de otros rehenes
La esperada liberación por las FARC de tres de sus rehenes será "un impulso" para la de los otros cautivos políticos, incluida la ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt, dijo la hija de ésta, Mélanie.
La esperada liberación por las FARC de tres de sus rehenes será "un impulso" para la de los otros cautivos políticos, incluida la ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt, dijo la hija de ésta, Mélanie. Mélanie Delloye-Betancourt estaba muy pendiente hoy de si por fin se activaba la tercera fase de la "operación Emmanuel" ideada por el presidente venezolano, Hugo Chávez, para rescatar a Clara Rojas, antigua colaboradora de Betancourt, su hijo Emmanuel, concebido y nacido en cautiverio, y la ex senadora Consuelo González de Perdomo, a los que las FARC han prometido liberar. "Cuando finalmente veamos la cara de Clara, Emmanuel y Consuelo, va a ser algo excepcionalmente fuerte, será el retorno a la vida" para ellos, dijo la joven. Mélanie se expresó antes de que el coordinador venezolano de la "Operación Emmanuel", Ramón Rodríguez Chacín, dijera que, para viajar a Colombia, "sólo" está "esperando las coordenadas" sobre la ubicación de los rehenes que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) prometieron liberar, a la vez que pronosticó el éxito de la misión "en los próximos días". Cuando la liberación sea efectiva, será, según la hija de Betancourt, la "demostración de que las FARC "están dispuestas a hacer gestos humanitarios, de buena voluntad, unilaterales". Entonces, agregó la joven, la pelota estará en el tejado del presidente colombiano, Alvaro Uribe, para que "él también demuestre que está dispuesto" a actuar para que se logre la liberación del resto de los rehenes. Mélanie abogó porque prosiga la mediación de Chávez, a la que Uribe puso fin el pasado noviembre, y expresó la esperanza de que él pueda dialogar "personalmente" con el jefe de las FARC, Manuel Marulanda, para "negociar la libertad de todos los secuestrados políticos". Era una referencia al acuerdo humanitario por medio del cual los 43 rehenes políticos restantes en manos de las FARC -una vez liberadas Clara Rojas y Consuelo González de Perdomo- serían canjeados por medio millar de guerrilleros presos.




