Militar denuncia presencia en Brasil de miembros de las FARC
Un número indeterminado de guerrilleros de las FARC que huye de los combates en Colombia ha atravesado la frontera con Brasil y está escondido en la Amazonía brasileña", según el general Antonio Mourao, comandante del Ejército brasileño en la región
Un número indeterminado de guerrilleros de las FARC que huye de los combates en Colombia ha atravesado la frontera con Brasil y está escondido en la Amazonía brasileña", según un alto mando militar citado hoy por el diario "Jornal do Brasil. Los miembros de las FARC fueron expulsados militarmente de la ciudad colombiana de San Felipe y están escondidos a lo largo del Río Negro, en el estado de Amazonas, dijo el general Antonio Mourao, comandante el Ejército brasileño en la región, al diario carioca. "Ya identificamos a algunas personas vinculadas a las FARC en poblados y comunidades rurales brasileñas", aseguró el general. "Son de origen indígena. Tienen parientes en Brasil y entraron a nuestro país sin uniformes y sin portar armas", agregó el comandante del Ejército en el Alto Río Negro, una región de la Amazonía en las fronteras con Colombia, Perú y Venezuela. El oficial aseguró que, desde que fue detectada la presencia de esos guerrilleros, el Ejército ha realizado patrullas a lo largo del Río Negro para intentar localizar los lugares en los que se esconden. Según el diario, algunos sospechosos ya fueron localizados por la Policía Federal brasileña en la región de Sao Gabriel da Cachoeira y recibieron un plazo de ocho días para abandonar el país. El jefe de la Policía Federal en esa región, Joao Paulo, dijo, en declaraciones al mismo diario, que esos guerrilleros no tienen el objetivo de operar en Brasil. "Lo que sabemos es que ellos compran muchos de sus alimentos en Sao Gabriel y no irían a cometer algún desatino aquí en la ciudad", afirmó. Según Mourao, el Ejército brasileño tiene 1.700 soldados en el Alto Río Negro pero necesitaría de al menos 3.000 para garantizar la soberanía del país en la región. San Felipe, una ciudad colombiana en la frontera con Brasil, supuestamente fue controlada por la guerrilla durante ocho años, pero en los últimos meses el Ejército colombiano viene recuperando la región y muchos de los guerrilleros están huyendo. En el encuentro que tuvieron esta semana en Buenos Aires el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y su homólogo colombiano, Alvaro Uribe, el primer ofreció al segundo apoyo de Brasil para buscar soluciones al conflicto en ese país. Según Lula, el apoyo a una posible negociación con la guerrilla sólo depende de una petición del Gobierno colombiano.




