Alemania detiene a tres islamistas que planeaban atentados masivos como los de Nueva york o Madrid
Las autoridades alemanas han conseguido frustrar la comisión de graves atentados de consecuencias devastadoras y detener a los componentes de una célula de la Yihad Islámica, dos de cuyos miembros son ciudadanos germanos conversos al Islám que habían recibido instrucción terrorista en Pakistán.
Las autoridades alemanas han conseguido frustrar la comisión de graves atentados de consecuencias devastadoras y detener a los componentes de una célula de la Yihad Islámica, dos de cuyos miembros son ciudadanos germanos conversos al Islám que habían recibido instrucción terrorista en Pakistán. La fiscal federal, Monika Harms, subrayó hoy que a los tres hombres detenidos -el tercero con ciudadanía turca- les fueron ocupados mas de 730 kilos de material para fabricar bombas, con el que hubiesen podido realizar un atentado con los efectos devastadores del de Madrid en marzo de 2004. Los tres presuntos terroristas pertenecen a la organización Unión para la Yihad Islámica, tienen relación con Al Qaeda y pretendían atentar contra bases militares norteamericanas en este país, explicó Monika Harms en rueda de prensa, en la que dijo que el grupo era vigilado estrechamente desde principios de año por un dispositivo que llegó a sumar mas de 300 agentes. Los tres hombres, que habían recibido instrucción en un campamento en Pakistán en 2006, fueron detenidos a primera hora de la tarde de este martes en una casa de vacaciones de la localidad de Oberschledorn, en el estado de Renania del Norte-Westfalia, cuando comenzaban a manipular el material explosivo para preparar bombas. Aunque las autoridades no han ofrecido datos personales de los detenidos, medios alemanes les han identificado como los ciudadanos germanos Daniel Martin S., de 22 años y procedente de la región del Sarre, el muniqués de 28 años Fritz G. y el turco de 29 años de edad Adem Y. Esas mismas fuentes aseguran que Fritz G., presunto líder del grupo, es un activista radical desde su conversión al Islám a finales de los 90, que ya había despertado el recelo de las autoridades germanas en la localidad de Ulm por su relación con un centro islámico ultraconservador. Los "yihadistas" llamaron la atención de las autoridades la pasada Nochevieja, cuando fueron detenidos y posteriormente liberados por merodear junto a una base militar estadounidense en la localidad de Hanau y aseguraron encontrarse allí para admirar los fuegos artificiales. El jefe de la Oficina Federal de lo Criminal (BKA), Jorg Ziercke, subrayó que, desde el momento de la captura de los sospechosos a primera hora de la tarde de ayer, han sido realizados más de 40 registros en varios estados federados germanos y celebró la eficacia de los agentes a su servicio. Añadió que los detenidos habían conseguido hacerse con 12 barriles de plástico con peróxido de hidrógeno como material básico para fabricar explosivos, así como detonadores militares y otro material electrónico para confeccionar artefactos y preparar atentados con coches bomba. El jefe de la BKA subrayó que el seguimiento de los detenidos ha sido tan estrecho a lo largo de los últimos meses, que los agentes pudieron en julio pasado dar el cambiazo a los presuntos terroristas y rebajar hasta minimizar su peligrosidad el contenido de los barriles con peróxido de hidrógeno sin que los tres hombres lo notaran. Ziercke comentó que el material incautado habría sido suficiente para preparar un artefacto explosivo con una capacidad de destrucción equivalente a 550 kilogramos de trinitrotolueno (TNT). Añadió que en el momento de la detención de los presuntos terroristas uno de ellos logró escapar por la ventana de un baño y, tras ser alcanzado a la carrera por un agente de la unidad de elite GSG-9, consiguió quitarle a este su arma y realizar un disparo que hirió en la mano a un policía. Tras un forcejeo, los agentes consiguieron reducirle, aunque causándole una herida leve en la frente, dijo el jefe del BKA, quien comentó que la operación para detener a los "yihadistas" se desencadenó cuando las autoridades comprobaron que pretendían pasar a la acción. La fiscalía federal y la BKA destacaron que los objetivos de los terroristas eran bases militares norteamericanas en Alemania, entre las que se cuentan la parte militar del aeropuerto de Fráncfort o la base aérea estadounidense de Ramstein, aunque subrayaron que podían haber elegido cualquier otro cuartel o centro militar de EEUU. El ministro alemán del Interior, Wolfgang Schauble, se felicitó por el éxito de la operación, aseguró que la policía germana trabaja bien y no descansa y se refirió al inminente aniversario de los atentados del 11 de setiembre de 2001 en Estados Unidos, aunque dijo que todo puede ser mera coincidencia.




