El aeropuerto de Ibiza recupera la normalidad tras falsa alerta de bomba
Una alerta de bomba que resultó falsa provocó el desalojo y cierre durante más de tres horas del aeropuerto de la turística isla española de Ibiza (Baleares), en el primer día de las vacaciones de verano.
Una alerta de bomba que resultó falsa provocó el desalojo y cierre durante más de tres horas del aeropuerto de la turística isla española de Ibiza (Baleares), en el primer día de las vacaciones de verano. Las instalaciones aeroportuarias fueron reabiertas después de que las fuerzas de seguridad españolas las sometieran a un "exhaustivo registro" en el que no se encontró ningún material explosivo. El cierre del aeropuerto afectó a unas 4.000 personas que tuvieron que ser desalojadas del mismo y obligó a desviar o cancelar 49 vuelos, lo que afectó también a más de 13.000 pasajeros. El aeropuerto de Ibiza tenía previsto para hoy 307 operaciones aéreas, con un movimiento de viajeros de 40.400 pasajeros, coincidiendo con el primer fin de semana de julio que en España y en la mayoría de los países de Europa supone el comienzo de las vacaciones de verano para miles de personas. Fuentes oficiales informaron de que el aviso de bomba que obligó al cierre del recinto fue "una falsa alarma". El desalojo de las instalaciones se decidió tras recibir una información de que el diario vasco "Gara", que suele ser utilizado por la organización terrorista ETA para sus comunicaciones, y los servicios de ayuda en carretera del País Vasco habían recibido una llamada en la que se avisaba de la colocación de un artefacto explosivo en el aeropuerto de Ibiza. Además y "casi simultáneamente, otra voz anónima" llamó al "Diario de Mallorca" para dar cuenta también de "este mismo aviso", señalaron las fuentes oficiales. Ante los avisos, las autoridades pusieron en marcha el operativo establecido para estas situaciones, que implicó el desalojo del aeropuerto ibicenco, utilizado diariamente por miles de turistas. En el registro de las instalaciones, las fuerzas de seguridad hallaron dos paquetes sospechosos, pero que tras ser inspeccionados no contenían material explosivo. El primero se encontró en una papelera situada en el aparcamiento y tras ser inspeccionado por un robot se comprobó que se trataba de una caja de zapatos vacía. El robot, según fuentes de la investigación, emplea un dispositivo que provoca una detonación similar a un disparo, sonido que fue confundido con una explosión por los periodistas en el exterior del aeropuerto. Posteriormente se localizó una mochila, también en la zona de aparcamiento que, por prevención, fue explosionada, lo que permitió comprobar que sólo contenía efectos personales, según fuentes oficiales. Tras comprobar que no había ningún explosivo se permitió el regreso de los trabajadores y personal de seguridad al aeropuerto, que fue abierto al tráfico aéreo a las 15.05 horas (13.05 GMT), y la terminal a las 16.05 horas (14.05 GMT). Varios pasajeros afectados por la situación explicaron a EFE que agentes de la Policía y personal de AENA, el organismo que gestiona las aeropuertos españoles, les apremiaron pasadas las doce del mediodía a evacuar rápidamente las instalaciones aeroportuarias, que quedaron vacías "en segundos", según el testimonio de una turista. "No nos han dicho nada", únicamente "que nos vayamos", relataron varios turistas con perplejidad, mientras se alejaban del aeropuerto con sus maletas. Según fuentes de AENA, el cierre del aeropuerto afectará durante el resto de la jornada a salidas programas de vuelos con destinos a ciudades italianas, españolas, francesas y alemanas. Las fuerzas de seguridad españolas están en alerta después de que la organización terrorista vasca ETA anunciara el pasado 5 de junio que daba por concluida la tregua que declaró en marzo de 2006.




