Desangramiento en el momento del parto causa el 25 por ciento de la mortalidad materna
El desangramiento durante el parto causa el 25 por ciento de las 500.000 muertes anuales de mujeres durante el embarazo, el parto y el periodo de posparto, lo que la convierte en una de las causa más comunes de mortalidad materna, reveló hoy la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El desangramiento durante el parto causa el 25 por ciento de las 500.000 muertes anuales de mujeres durante el embarazo, el parto y el periodo de posparto, lo que la convierte en una de las causa más comunes de mortalidad materna, reveló hoy la Organización Mundial de la Salud (OMS). Con ocasión del Día Mundial de la Donación de Sangre, que se celebra el 14 de junio, ese organismo difundió hoy datos que indican que tal problema se registra en su gran mayoría en los países en desarrollo, donde tienen lugar el 99 por ciento de esos decesos. Por regiones, el desangramiento durante o después del parto causa alrededor del 34 por ciento de muertes maternas en Africa, el 31 por ciento en Asia y el 21 por ciento en América Latina y el Caribe. La falta de acceso a sangre segura refleja en general la situación de esas zonas, que reúnen a casi el 80 por ciento de la población mundial, pero sólo representan el 45 por ciento del abastecimiento mundial de la misma. Así, de 80 países que tienen niveles de donación menores al 1 por ciento de la población (menos de diez donaciones por mil personas), 79 están en el mundo en desarrollo. Sólo con un porcentaje recomendado del 1 al 3 por ciento sería posible cubrir las necesidades de un país, precisó la OMS. La organización señaló que las mujeres embarazadas representan uno de los principales grupos de pacientes que requieren de transfusiones sanguíneas, por lo que son -junto a los niños- particularmente vulnerables a la escasez de sangre, así como a su contaminación con los virus del sida o de la hepatitis B y C. Si esa tendencia continúa, el mundo no logrará uno de los principales Objetivos de Desarrollo del Milenio, referido a la reducción de la mortalidad materna, alertó la directora general del organismo sanitario de la ONU, Margaret Chan. En efecto, la transfusión sanguínea ha sido identificada como una de las ocho intervenciones claves que pueden salvar vidas en los servicios obstétricos, donde "una transfusión segura, oportuna y apropiada durante y luego del parto puede establecer la diferencia entre la vida y la muerte para muchas mujeres y sus bebés", aseguró la institución. Por ello, anunció el lanzamiento de "una iniciativa global para mejorar un acceso a sangre segura que permita manejar las complicaciones relacionadas con el embarazo" y que incluya un buen cuidado prenatal, la prevención y el tratamiento de la anemia y una evaluación adecuada para que la transfusión se realice sólo si es realmente necesaria. Asimismo, la agencia de la ONU informó de que "fortalecerá la capacidad de los bancos de sangre y de los hospitales de barrio para mejorar la salud materna, mediante el suministro de apoyo técnico en las áreas de donación voluntaria de sangre, recolección de sangre segura y mejores pruebas clínicas para asegurar su calidad. Aunque en la mayoría de países se han incrementado las pruebas de sangre contra las principales infecciones transmisibles mediante transfusión, tales como el VIH y las hepatitis B y C, la OMS señaló que no existen indicadores suficientes para determinar si ésas se realizan con procedimientos adecuados. Así, 28 de los 40 países de Africa subsahariana todavía tienen pendiente establecer sistemas de calidad adecuada.




