Bush acusa al gobierno de Chávez de desmantelar la democracia
El presidente de EEUU, George W. Bush, acusó hoy al gobierno de Venezuela de desmantelar la democracia y en relación a Cuba dijo que insistirá en pedir derechos fundamentales para sus ciudadanos durante la "transición en la que entra" el país
El presidente de EEUU, George W. Bush, acusó hoy al gobierno de Venezuela de desmantelar la democracia y en relación a Cuba dijo que insistirá en pedir derechos fundamentales para sus ciudadanos durante la "transición en la que entra" el país. Bush aprovechó una conferencia en Praga sobre democracia, una idea en base a la cual ha articulado su política exterior, para criticar a los dos países latinoamericanos por las medidas que a su juicio han tomado contra las libertades políticas de sus ciudadanos. "En Venezuela, los líderes elegidos han recurrido a un populismo superficial para desmantelar las instituciones democráticas y fortalecer su control del poder", dijo Bush en su discurso en el Palacio Czernin ante representantes gubernamentales, diplomáticos y disidentes de todo el mundo. Bush mencionó a Venezuela como uno de los países donde "la libertad está siendo atacada", junto con Vietnam y Uzbekistán. "Estos acontecimientos son desalentadores", afirmó el presidente estadounidense en la conferencia, que terminará mañana miércoles. Bush no entró en detalles sobre las medidas contra la democracia que a su juicio ha tomado el gobierno de Venezuela. No obstante, la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, dijo el lunes ante la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), en Panamá, que a su país "le preocupa" la no renovación de la licencia de transmisión a Radio Caracas Televisión (RCTV) y pidió al organismo enviar una comisión a Venezuela para investigar el caso y la situación de la libertad de prensa. En una categoría diferente a Venezuela, Bush mencionó a Cuba, Corea del Norte, Irán y Sudán, a los que calificó de "tiranías". "Los cubanos están desesperados por tener libertad y en el período de transición en que la nación entra debemos insistir en que haya elecciones libres, el derecho a la libre expresión y la libre asociación", destacó Bush, que visita Praga dentro de una gira de ocho días por Europa. El presidente de EEUU describió al régimen cubano como "una de las peores dictaduras" del mundo. Recordó que se ha reunido con disidentes de la isla, pero lamentó no poder hacerlo con Oscar Elías Biscet, un opositor que fue encarcelado en 2003 y condenado a 25 años de prisión. En su discurso, Bush también dirigió sus dardos al gobierno del presidente ruso, Vladimir Putin. "En Rusia, se han frustrado reformas que prometían dar más participación a los ciudadanos, lo que tiene implicaciones preocupantes para el desarrollo democrático", dijo. Las críticas de la Casa Blanca a las tendencias autoritarias de Putin han agriado la relación entre ambos países, al igual que el desacuerdo sobre el futuro de Kosovo y, especialmente, el plan estadounidense de establecer un escudo antimisiles en la República Checa y Polonia. Por la mañana, Bush había intentado calmar las aguas en torno a ese dispositivo militar, al enfatizar que no estará dirigido a Rusia sino a países inamistosos, pero por la tarde no se mordió la lengua en su intervención en la conferencia en el Palacio Czernin. "Parte de una buena relación es la capacidad de hablar abiertamente sobre nuestros desacuerdos", dijo Bush, que hoy viajará de Praga a Heiligendamm (Alemania) para participar en la cumbre del Grupo de los Ocho (G8). "Estados Unidos puede mantener una amistad y empujar a una nación hacia la democracia al mismo tiempo", dijo Bush. Putin ha rechazado en el pasado las críticas de EEUU en este sentido y, en una entrevista en Moscú divulgada el lunes, se describió a sí mismo, entre risas, como el único "demócrata absoluto y puro" del mundo. Al mismo tiempo, Putin dijo que Estados Unidos ha generado "tortura, personas sin techo, Guantánamo, detención sin tribunales o investigaciones". En contraposición a las políticas opresoras de los países que criticó, el gobernante estadounidense alabó a los disidentes, entre los que se colocó a sí mismo. "Me han llamado el presidente disidente. Si defender la libertad en el mundo me hace un disidente, llevaré el título con orgullo", dijo. También alabó a las personas que "concibieron" la idea de la conferencia: el ex presidente del Gobierno español José María Aznar, el ex presidente checo Vaclav Havel y el ex ministro israelí Natan Sharansky, a quienes calificó como "tres de los mayores promotores de la libertad de nuestro tiempo".




