Las fuertes lluvias aíslan gran parte de España

Las fuertes lluvias caídas en las últimas jornadas y que hoy aún afectan a gran parte de España mantienen cortado el enlace ferroviario entre Madrid y buena parte del este del país, mientras siguen las dificultades de transporte hacia el sureste español.

Las fuertes lluvias caídas en las últimas jornadas y que hoy aún afectan a gran parte de España mantienen cortado el enlace ferroviario entre Madrid y buena parte del este del país, mientras siguen las dificultades de transporte hacia el sureste español.

Un portavoz de la red de ferrocarriles española, Renfe, indicó este jueves que la persistencia de las intensas lluvias durante la pasada mantiene interrumpido del servicio ferroviario entre Madrid y las provincias de Albacete, Valencia, Alicante y Murcia, en el este.

Las inundaciones provocadas por el temporal hacen imposible desde la noche del martes pasado recuperar los servicios de tren en las provincias centrales de Ciudad Real y Toledo, donde el tendido ferroviario quedó anegado.

Así, esta madrugada la lluvia provocó la inundación de las vías entre Río Záncara y Criptana, en Ciudad Real, dificultad añadida a las restricciones de circulación ferroviaria existentes en esa provincia y en la de Toledo.

Como consecuencia de estos cortes, el servicio ferroviario alternativo que se venía prestando para conectar Madrid con Albacete, Alicante y Valencia utilizando el eje Madrid-Ciudad Real por la vía de alta velocidad, ha quedado suspendido.

Renfe informó a EFE que desde que se produjo el primer corte de la infraestructura y hasta última hora de ayer, se vieron afectados por las restricciones de circulación un total de 55 trenes y 5.000 viajeros.

De éstos, 3.600 utilizaron los medios alternativos de transporte previstos al respecto y el resto optó por devolver su billete o cambiar la fecha de su viaje.

La asociación agraria Asaja calculó hoy que las tormentas con lluvias torrenciales y pedrisco de los últimos días han afectado sobre todo a la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha (donde se encuentran Toledo y Ciudad Real) han dañado más de 200.000 hectáreas de cultivo.

Según ese organismo, las pérdidas pueden ascender hasta los 160 millones de euros (más de 200 millones de dólares).

Representantes de Asaja indicaron que estos datos son todavía provisionales, puesto que las tormentas continúan, pero subrayaron que la agricultura castellanomanchega está viviendo una situación crítica, con una catástrofe natural como nunca habían conocido.

El secretario general de Asaja, José María Fresneda, explico que en algunas comarcas de Albacete se ha perdido entre el 80 y el 90 por ciento de los cultivos y en Cuenca (otra provincia de la región castellanomanchega) se ha perdido el 90 por ciento del viñedo.

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