Tony Blair anunciará la próxima semana su retiro
El primer ministro británico, Tony Blair, confirmó que anunciará la próxima semana la fecha definitiva de su retirada y predijo que "con toda probabilidad" será el titular de Finanzas, Gordon Brown, quien le suceda en cuestión de semanas
El primer ministro británico, Tony Blair, confirmó que anunciará la próxima semana la fecha definitiva de su retirada y predijo que "con toda probabilidad" será el titular de Finanzas, Gordon Brown, quien le suceda en cuestión de semanas. "Aclararé mi posición la próxima semana. Diré entonces algo definitivo", afirmó el líder laborista mientras celebraba este martes el décimo aniversario de su llegada al poder. "Está bien que tome el relevo un nuevo equipo. Es un honor además de un privilegio ser primer ministro de este país", agregó Blair en lo que sonaba como el inicio de un ya no muy largo adiós. Las palabras del Primer Ministro, que siempre se ha movido en el terreno de la ambigûedad en relación con la fecha de su abandono del poder y sobre su preferido como sucesor, son las más claras que han salido de su boca hasta ahora. Blair, que esta tarde volvió a la campaña electoral en Escocia, donde, según todos los sondeos, los laboristas pueden perder por primera vez el gobierno autonómico, elogió al ministro de Finanzas, de origen escocés como él. Brown "es alguien que ha construido una de las más economías más fuertes del mundo y, como he dicho antes muchas veces, sería un gran primer ministro", dijo Blair de su correligionario. Pese a esas alabanzas, nada nuevas, el Primer Ministro se abstuvo una vez más de dar su respaldo definitivo a Brown, algo que, según fuentes periodísticas, podría ocurrir, sin embargo, la próxima semana al tiempo que anuncie formalmente su retirada. Blair y Brown llegaron a un supuesto pacto para repartirse el poder antes del primer triunfo electoral laborista en 1994, pacto que han interpretado cada uno a su manera y que ha sido objeto de fuertes tensiones entre ambos y dado lugar a todo tipo de maniobras entre los partidarios de uno y otro. Los incondicionales de Blair, siempre desconfiados hacia Brown, intentaron incluso convencer al ministro del Medio Ambiente, David Miliband, para que se enfrentara al titular de Finanzas por la sucesión de Blair, pero ése no aceptó el envite, tal vez pensando que no era el momento. Un calendario distribuido por el Partido Laborista entre sus parlamentarios, funcionarios y dirigentes sindicales prevé una entrega del testigo el sábado 30 de junio o el domingo 1 de julio. Ello significa que Blair podrá despedirse de sus colegas del G-8 en la próxima cumbre que celebrarán los siete países más ricos del mundo y Rusia del 6 al 8 de junio, así como de los de la Unión Europea, que celebran también ese mes su última reunión bajo presidencia alemana. En una reunión con un grupo de funcionarios y activistas del Partido Laborista que tuvo lugar esta mañana en Londres, Blair instó a sus correligionarios a mantener la "fuerza psicológica" necesaria para ganar una cuarta victoria electoral. "Podemos mirar hacia atrás con tremendo orgullo", dijo Blair precisamente un día en que un periódico, "The Independent", publicaba un sondeo según el cual su gobierno será recordado sobre todo por el desastre de la guerra de Irak. Casi siete de cada diez británicos creen que Irak es el legado que más marcará la era Blair mientras que sólo un 6 por ciento cree que el primer ministro quedará sobre todo asociado al proceso de paz en Irlanda del Norte y un porcentaje aún menor - un 2 por ciento- a la reforma de los servicios públicos. Con todo, Blair podrá siempre consolarse con otro dato de esa encuesta: un 61 por ciento de los británicos creen que, pese a la guerra y a los escándalos, Blair ha sido un buen primer ministro frente a un 38 por ciento que opina hoy lo contrario.




