Expertos internacionales advierten de los efectos nocivos de la contaminación y el cambio climático en la salud
Un 25% de la mortalidad y las hospitalizaciones en todo el mundo se relaciona con factores ambientales que se pueden prevenir. La contaminación ambiental, el cambio climático o la falta de agua potable son algunos de estos elementos sobre los que se puede y debe intervenir.
Un 25% de la mortalidad y las hospitalizaciones en todo el mundo se relaciona con factores ambientales que se pueden prevenir. La contaminación ambiental, el cambio climático o la falta de agua potable son algunos de estos elementos sobre los que se puede y debe intervenir. Así lo han explicado los participantes en una conferencia de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), que se celebra estos días en Madrid.La acción de los productos químicos, la contaminación o la exposición a sustancias perjudiciales en el trabajo afecta a países ricos y pobres, aunque en mayor medida a aquellos con menos recursos. El detrimento que produce la falta de saneamiento o agua potable aparece principalmente en las naciones más pobres. El cambio climático, los rayos ultravioletas o los daños en el ecosistema tienen un efecto parecido en todos los países.Estos determinantes ambientales propician la aparición de una serie de enfermedades, que pueden ser o no infecciosas. Una degradación de los ecosistemas de la tierra provoca problemas agrícolas y éstos, finalmente, se traducen en casos de malnutrición. Algo similar ocurre con el cambio climático, que puede propiciar infecciones. El cambio climático produce inundaciones, altas temperaturas y la humedad. Como consecuencia de estos factores climáticos, se aumenta la prevalencia de mosquitos u otros insectos que puedan transmitir determinadas enfermedades. Los problemas cardiovasculares, fruto de la humedad, también se ven incrementados.También se ha comprobado el efecto de la exposición a los rayos ultravioletas, que aumenta el riesgo de padecer cáncer de piel.Además, en los brotes de meningitis cofluyen tres factores: el germen que causa la enfermedad; la vulnerabilidad de la población y los factores socioeconómicos (pobreza, promiscuidad) y climáticos (temperatura, humedad, concentración de polvo).Las cifras hablan por sí solas: muchas de las causas de mortalidad son muy sensitivas al clima: la malnutrición (que causa 3,7 millones de muertes), la diarrea (1,8 millones) o la malaria (1,1 millones).Por estas razones, los participantes en la conferencia internacional de la OMM han coincidido en señalar la importancia de la colaboración entre los meteorólogos y los especialistas de la salud.También han urgido la necesidad de combatir falsas creencias como el mito de que cuidar el medio ambiente sólo pasa por proteger a las especies en vías de extinción. O la idea de que es un lujo sobre el que sólo se debe intervenir una vez se han solucionado otros aspectos más importantes.Los expertos advierten que el sector sanitario debe estar equipado para colaborar con otros, como el sector de la meteorología, porque va a tener que ser la primera barrera frente al cambio climático. Es necesario trabajar en la capacidad de respuesta frente a catástrofes naturales, en el acceso al agua potable y en los sistemas de vigilancia epidemiológica para actuar rápidamente.




