Contralor denuncia millonario detrimento patrimonial en Cundinamarca por casos de corrupción
El contralor de Cundinamarca, Juan Carlos Medina, aseguró que durante la gestión del gobernador Pablo Ardila en el año 2005, hay un presunto detrimento patrimonial de 68 mil 500 millones de pesos por malos manejos de los dineros departamentales y municipales
El contralor de Cundinamarca, Juan Carlos Medina, aseguró que durante la gestión del gobernador Pablo Ardila en el año 2005, hay un presunto detrimento patrimonial de 68 mil 500 millones de pesos por malos manejos de los dineros departamentales y municipales.Después de las auditorías realizadas el año pasado al 66 por ciento de las entidades del control central del departamento, se detectaron 530 hallazgos fiscales que revelan una presunta pérdida de dinero de 59 mil 600 millones de pesos.El detrimento mayor se presenta en la Secretaría de Hacienda donde la dirección de rentas presentaron declaraciones de impuesto de consumo con inexactitud las cuales quedaron en firme sin los debidos requerimientos. Esto generó un presunto detrimento por 22 mil millones.De igual forma se reconocieron pensiones por parte de la licorera de Cundinamarca sin tener la competencia para ello por 14 mil millones de pesos.La Secretaría de Educación de Cundinamarca, según el contralor, hizo una gestión ineficaz e ineficiente en el manejo de los recursos de un préstamo con el Banco Internacional de Desarrollo y por eso se pagaron al rededor de 4 mil 600 millones de pesos en intereses de mora. A nivel municipal se detectó un presunto detrimento patrimonial por 9 mil 600 millones de pesos después de revisar el 54 por ciento de las entidades municipales.Según la denuncia de la contraloría, sólo el hospital de San Rafael en Girardot, tuvo un detrimento por 4 mil 400 millones de pesos por una preocupante falta de gestión. por la inoportunidad en el recaudo de la cartera y la falta de revisión de la facturación.El Contralor de Cundinamarca, Juan Carlos Medina, concluyó con que se requiere una mayor dinámica por parte del actual gobierno para mejorar la administración de los recursos.




