“Comer por dos” durante el embarazo puede provocar complicaciones en el parto debido al exceso de peso
Una mujer embarazada ya no debe comer por dos. Ginecólogos españoles advierten sobre los riesgos de un excesivo aumento de peso de la madre que repercuten de forma negativa en la salud de su hijo.
Una mujer embarazada ya no debe comer por dos. Ginecólogos españoles advierten sobre los riesgos de un excesivo aumento de peso de la madre que repercuten de forma negativa en la salud de su hijo. Según los expertos, un feto que pesa más de 4 mil o 4 mil 500 gramos puede tener serias complicaciones en el parto., entre ellas, infecciones, estrés respiratorio, admisión en cuidados intensivos y estancia prolongada en el hospital.Un bebé demasiado grande dificulta su paso a través del canal del parto y provoca que su expulsión sea muy lenta. Cuantas más horas dure el parto, la salud del recién nacido se ve más afectada.Los ginecólogos reconocen que no existe un método fiable para determinar el peso del niño antes del alumbramiento por lo que los médicos se basan en suposiciones clínicas. Así que lo más recomendable es que la madre cuide su peso, durante la gestación para evitar sorpresas y fije, en 12 kilos, el límite máximo para aumentar de peso.Recomendaciones para un embarazo saludableLlevar una dieta lo más variada y equilibrada posible. Aunque las necesidades energéticas aumenta, no es necesario comer por dos. No ayunar ni saltarse comidas. Tomar fruta y verdura (cinco veces al día) reduce el riesgo de aborto, según estudios recientes. No fumar ni ingerir alcohol u otras drogas. Llegar al embarazo con unos niveles adecuados de folato. Los alimentos ricos en esta vitamina son: verduras de hoja verde, frutas, cereales, frutos secos y carne. Los suplementos de ácido fólico son útiles si se toman antes del embarazo. Mantener niveles adecuados de otros oligoelementos: hierro (30 mg/día), yodo (200 microgramos/día), calcio (1.000 mg/día), vitaminas... Liberarse del estrés. Practicar ejercicio moderado, siempre y cuando no sean deportes de riesgo o a nivel profesional. En mujeres que siguen una dieta vegetariana pueden producirse carencias importantes de aminoácidos, hierro y lípidos que se pueden resolver mediante pequeños cambios dietéticos. Aumentar el consumo de fibra para evitar el estreñimiento. Mantener la ganancia de peso dentro de los parámetros establecidos por los especialistas.




