Augusto Pinochet no tendrá funerales de Estado
El Gobierno chileno confirmó que el ex dictador Augusto Pinochet, fallecido a los 91 años en el Hospital Militar de Santiago, no tendrá honores de Estado, mientras que el Ejército informó de que las exequias serán el próximo martes
El Gobierno chileno confirmó que el ex dictador Augusto Pinochet, fallecido a los 91 años en el Hospital Militar de Santiago, no tendrá honores de Estado, mientras que el Ejército informó de que las exequias serán el próximo martes. El Gobierno comunicó que no habrá honores de Estado para Pinochet y que sólo la ministra de Defensa, Vivianne Blanlot, representará al Ejecutivo en la misa de las exequias. Al término de una reunión de la presidenta Michelle Bachelet con el comité político de ministros, el portavoz gubernamental, Ricardo Lagos Weber, indicó que no obstante se autorizó la bandera a media asta en los recintos del Ejército y unidades militares del país. Mientras tanto, el Ejército anunció en un comunicado que a las 12.00 horas del próximo martes se celebrará en la Escuela Militar "una misa exequial y al término de ésta se efectuarán los honores fúnebres en el patio de honor del instituto" El ex dictador Augusto Pinochet murió a los 91 años en el Hospital Militar de Santiago, donde había ingresado desde hacía una semana tras sufrir un infarto de miocardio y un edema pulmonar. "El hospital Militar de Santiago comunica el sensible fallecimiento del ex presidente de la República y ex comandante en jefe del Ejército general Augusto Pinochet Ugarte", señaló un escueto comunicado del centro médico castrense. "A las 13:30 horas el paciente sufrió una inesperada y grave descompensación que obligó a su traslado en estado crítico a la Unidad de Cuidados Intensivos, donde se aplicaron todas las medidas médicas de resucitación no lográndose la respuesta médica positiva falleciendo a las 14:15 horas de Chile", precisó el comunicado. El ex dictador Augusto Pinochet, paciente de varias dolencias crónicas que le permitieron eludir los tribunales de Justicia desde 1998, murióocho días después de sufrir un infarto de miocardio. El pasado día 2, Pinochet, que tenía 91 años, sufría un infarto y un edema pulmonar, la afección de salud más grave que había padecido hasta entonces. Todo indicaba que había llegado la última hora del general que encabezó la dictadura militar en Chile entre 1973 y 1990, porque los médicos dijeron que se encontraba con "riesgo vital" y que así sería durante unas 48 horas. Los siguientes días la recuperación de un paciente tan grave y anciano pareció asombrosa, ya que el día 4 los médicos declaraban una "normalización" de los parámetros clínicos, aunque estimaban que debía permanecer en el hospital entre "siete y diez días". Hoy mismo, el undécimo parte médico del Hospital Militar de Santiago decía, hace unas horas, que la recuperación del paciente "sigue siendo favorable", después de que su hija Lucía dijera el sábado que, efectivamente, su padre mejoraba. La página web del hospital remitía a las 10.00 horas (13:00 GMT) del lunes para el próximo informe. Unas horas después, facilitó el último. Dicho informe dice :"El hospital Militar de Santiago comunica el sensible fallecimiento del ex presidente de la República y ex comandante en jefe del Ejército, general Augusto Pinochet Ugarte". "A las 13:30 horas (16:30 GMT) el paciente sufrió una inesperada y grave descompensación que obligó a su traslado en estado crítico a la Unidad de Cuidados Intensivos, donde se aplicaron todas las medidas médicas de resucitación, no lográndose la respuesta médica positiva falleciendo a las 14:15 horas (17:15 GMT)", precisa. Augusto Pinochet ha tenido problemas de salud que lo han llevado al hospital en varias ocasiones en los últimos años, derivados de al menos una docena de enfermedades que padece de forma crónica, según sus médicos y allegados. En varias ocasiones su mala salud, en especial una demencia vascular subcortical que le diagnosticaron le sirvió para ser sobreseído en causas judiciales por violaciones de los derechos humanos. Pinochet fue detenido 17 de octubre de 1998 en Londres, a instancias de una orden internacional emitida por el juez de la Audiencia Nacional española Baltasar Garzón, que lo acusaba de la muerte de españoles durante la dictadura militar en Chile. El ex dictador se encontraba hospitalizado en la capital británica para someterse a una operación quirúrgica de hernia discal. El 5 de enero de 2000, Pinochet se sometió a un examen médico, tras el cual el ministro británico de Interior anunció que el general no estaba en condiciones de afrontar un largo juicio. El 2 de marzo de ese año, el Ministerio de Interior británico anunció la liberación de Pinochet por motivos de salud. El 1 de julio de 2001, la Corte Suprema de Chile confirmó de forma definitiva el sobreseimiento del ex dictador en el caso de la "Caravana de la Muerte" a causa de una demencia "vascular". Tres días más tarde, el 4 de julio, Augusto Pinochet renunció a su escaño de senador vitalicio, después de que su "demencia" fuera calificada de "incurable" por la Corte Suprema. Posteriormente, el 23 de septiembre de 2002 la juez chilena Gabriela Corti sobreseyó a Pinochet en siete querellas, investigadas en la zona de Valparaíso, debido a la "enajenación mental" que padecía el ex dictador. El 12 de julio 2003, el Partido Comunista chileno presentó una nueva querella contra Pinochet por su presunta responsabilidad en el llamado "Caso de la calle Conferencia". No obstante, el 27 agosto la Corte de Apelaciones de Santiago rechazó la petición de desafuero de Pinochet por ese caso, en base a una "demencia progresiva e incurable". El 15 de septiembre de 2004 fue ingresado en el Hospital Militar de Santiago y, el 15 de octubre, los exámenes médicos que se le practicaron en el marco del juicio por la "Operación Cóndor" confirmaron que el ex dictador chileno padecía una "demencia subcortical moderada". El 7 de junio 2005, Pinochet fue exonerado por motivos de salud en el caso de la "Operación Cóndor" y, en octubre, fue sometido a exámenes psiquiátricos en la causa de la "Operación Colombo", pero en esta ocasión fue declarado mentalmente apto para el juicio. De acuerdo con la información de sus médicos y familiares, Pinochet padeció las siguientes enfermedades: Episodio isquémico transitorio, presbiacucia (pérdida de la sensibilidad auditiva), asma, rotura del disco intervertebral, artritis en la rodilla izquierda, venas varicosas superficiales, hernia inguinal izquierda, hiperplasia prostática benigna, enfermedad aurículo-ventricular, bocio tiroide multinodular, rinitis y diabetes mellitus tipo II.Pinochet cosechó en su ocaso tempestades de los vientos que sembró En el ocaso de su vida, el ex dictador chileno Augusto Pinochet, fallecido en Santiago, cosechó las tempestades de los vientos que sembró, agobiado por juicios en su contra y numerosas enfermedades. El dictador que gobernó Chile con mano de hierro durante 17 años (1973-1990) hasta convertirse a ojos del mundo en el prototipo del tirano, murió rodeado del afecto de los suyos y sin que la justicia lograra condenarlo, pese a que estaba procesado por violaciones a los derechos humanos y por delitos económicos. Quienes le veneraban como el líder que salvó a Chile del comunismo han vivido desde octubre de 1998, cuando fue detenido en Londres por orden del juez español Baltasar Garzón, el vía crucis del deterioro de su salud y de una nueva actitud de la justicia chilena, que le costó la pérdida de sus escudos legales. Un destino antes inimaginable para el general que pasó 65 de sus 91 años en la vida militar, casi 25 de ellos como comandante en jefe del Ejército chileno, incluidos sus 17 años al frente de un gobierno dictatorial condenado por el mundo entero. En ese contexto, de una cosa pudo estar seguro antes de morir el militar, segundo chileno que llegó a tener ostentar el grado de capitán general tras el prócer de la Independencia Bernardo O'Higgins, y es que tiene seguro un lugar destacado en la historia de Chile. Pinochet seguramente no pensaba en eso antes del 11 de septiembre de 1973, cuando encabezó el golpe militar que derrocó al gobierno de Salvador Allende y rompió casi un siglo de estabilidad democrática en un país que se enorgullecía de sus militares, profesionales, obedientes y apolíticos. Pinochet se sintió llamado por el destino a ser el salvador de la patria y para ello no escatimó esfuerzos ni reparó en medios, entre los que sobresale como rasgo principal el uso de la fuerza, con una personalidad que no deja indiferente a nadie: Para sus incondicionales, fue el hombre que salvó al país "del cáncer marxista" y el forjador del modelo económico de libre mercado con el que Chile comenzó a salir del subdesarrollo. Para sus enemigos, fue quien quebrantó la democracia a sangre y fuego e implantó una dictadura cruel, que tuvo en la represión el único argumento para imponerse a sus adversarios y cuya ambición de poder no conoció límites. Las cifras oficiales muestran por sí solas la voluntad de Pinochet tras sus objetivos: más de tres mil muertos, un tercio de ellos detenidos desaparecidos; decenas de miles de presos y torturados y unos 300.000 exiliados que se diseminaron por el mundo durante su régimen. Pese a perder el gobierno tras el plebiscito de 1988, Pinochet mantuvo el poder, al continuar como jefe del Ejército y reforzó sus escudos en 1998, cuando debió dejar las filas y se entronizó como senador vitalicio. Uno de los chilenos más importantes del Siglo XX, para bien o para mal, nació en Valparaíso el 25 de noviembre de 1915, se casó con Lucía Hiriart Rodríguez, que cumplió 84 años el mismo día que murió su marido, y tuvo cinco hijos. Admitido en 1933 en la Escuela Militar, se graduó cuatro años después como alférez de infantería e inició su carrera en el regimiento "Chacabuco". Ingresó en 1948 a la Academia de Guerra, de la que fue nombrado profesor en 1955, cuando también empezó a estudiar leyes en la Universidad de Chile, pero sólo hasta el año siguiente porque integró una misión que organizó la Academia de Guerra de Ecuador. En 1968 llegó a general de brigada y en 1971 a general de división. Durante su régimen, además de las turbulencias internas, debió afrontar la crisis de 1978 con Argentina por unas islas del austral Canal de Beagle, que llevó a ambos países al borde de la guerra y se resolvió con la mediación del Papa Juan Pablo II y la firma del Tratado de Paz y Amistad de 1984. El amor a la patria y al Ejército, el odio al comunismo y cierto menosprecio hacia los políticos fueron las materias recurrentes en el discurso de Pinochet, que mientras gobernó recibió un sinnúmero de condecoraciones y amasó una fortuna cuyo origen no ha sido desvelado. Procesado en el ocaso de su vida por fraude al fisco y otros delitos económicos, tras el descubrimiento de numerosas cuentas secretas en el exterior, el oscuro origen de su fortuna significó además el alejamiento de muchos partidarios, que hasta entonces lo vieron como un dictador implacable pero honesto. Junto con desear que sea enterrado "como un criminal", el abogado Eduardo Contreras, uno de los más férreos querellantes en su contra, también comentó, resignado, que tras su muerte sin que la justicia llegara a condenarlo, el juicio más importante a Pinochet será el de la historia.




