Fallas administrativas en la compra de computadores para la Cámara encontró la Contraloría
Fueron evidentes, afirmó el contralor Julio César Turbay Quintero al dar a conocer una informe de la auditoría especial que ordenó el organismo sobre el proceso que se adelantó para la adquisición de los 196 computadores personales destinados a los representantes a la Cámara
Fueron evidentes, afirmó el contralor Julio César Turbay Quintero al dar a conocer una informe de la auditoría especial que ordenó el organismo sobre el proceso que se adelantó para la adquisición de los 196 computadores personales destinados a los representantes a la Cámara.A pesar de lo que llamó como "fallas administrativas" el señor Turbay Quintero dijo que lo encontrado no fue protuberante ni grave como para creer que el proceso podría ser anulado o invalidado."Esas fallas no invalidan el proceso pero sí obligan a poner correctivos", señaló el contralor. Según comentó, los problemas que se encontraron estuvieron relacionados con las condiciones establecidas en el pliego y en la forma como se adelantó el mismo negocio.El señor Turbay Quintero se abstuvo de señalar si por lo encontrado habría alguna acción concreta en materia de responsabilidad fiscal, penal o disciplinaria."Existen diferentes posibilidades o responsabilidad penal, disciplinaria o fiscal o responsabilidad por fallas administrativas lo que requiere unos planes de mejoramiento", comentó el contralor.Se preguntó si era conveniente que la Cámara incurriera en ese gasto. " Hoy en día es imposible demostrar que una entidad no necesita computadores. Todas las entidades necesitan computadores. Entonces es absolutamente imposible, en términos objetivos, demostrar que no hay necesidad de estos elementos", subrayó el contralor.Incluyendo los costos de la interventoría, la compra de los computadores tuvo un costo cercano a los dos mil millones de pesos




