Un pancreas artificial para niños diabéticos
Científicos británicos ensayarán en niños diabéticos un páncreas artificial que permitirá que los enfermos no se vean obligados a inyectarse insulina a diario para sobrevivir. El páncreas está compuesto de un programa informático que calcula cuánta insulina necesita el paciente en cada momento para mantener un nivel adecuado de glucosa en sangre
Científicos británicos ensayarán en niños diabéticos un páncreas artificial que permitirá que los enfermos no se vean obligados a inyectarse insulina a diario para sobrevivir. El equipo médico de la Universidad de Cambridge en el Reino Unido está reclutando niños con diabetes tipo 1 para probar el páncreas artificial ya que el ensayo comenzará en enero.El páncreas está compuesto de un sensor, un programa informático que calcula cuánta insulina necesita el paciente en cada momento para mantener un nivel adecuado de glucosa en sangre y una bomba de insulina para suministrar la dosis. Por ello, su aplicación no sólo evitaría a los pacientes la necesidad de inyectarse todos los días el medicamento, sino también evitaría los pinchazos en los dedos que se practican los diabéticos a diario para conocer su nivel de glucosa y calcular, de este modo, la dosis.Muchos pacientes con diabetes tipo 1 -entre el 5 y el 15 por ciento de las personas que padecen esta enfermedad- emplean bombas de insulina, pero este mecanismo no les evita los pinchazos para medir la glucosa. Esta variante de la enfermedad aparece antes de los 40 años y, a menudo en niños, para los que el tratamiento crónico es más traumático.




