Bush promete tomar medidas para erradicar la violencia escolar
El presidente de EEUU, George W. Bush, anunció hoy su compromiso de buscar las medidas necesarias para garantizar que las escuelas sean "lugares de aprendizaje y no lugares de violencia".
El presidente de EEUU, George W. Bush, anunció hoy su compromiso de buscar las medidas necesarias para garantizar que las escuelas sean "lugares de aprendizaje y no lugares de violencia". Para determinar cuáles pueden ser esas medidas, el presidente ha convocado a sus secretarios de Justicia y de Educación, junto con expertos, profesores, padres y representantes de los cuerpos de seguridad, a una conferencia que tendrá lugar el próximo martes. En esa cita se explorarán las posibles vías "para ayudar a nuestras escuelas a proteger a los estudiantes", dijo Bush en un acto celebrado en un centro de educación primaria de la capital estadounidense, tras reunirse con su secretaria de Educación, Margaret Spellings. La propia Spellings, y el secretario de Justicia, Alberto Gonzales, serán los anfitriones de la conferencia que se celebrará en Washington y que Bush aventura que será "importante". Los dos secretarios y el asesor de política nacional del presidente, Karl Zinsmeister, se reunieron en la Casa Blanca el pasado lunes para perfilar los detalles de la conferencia en la que, según adelantó Spellings, también participarán líderes religiosos. Bush ha dejado hoy claro que "es primordial que el Gobierno federal trabaje con los gobiernos estatales y locales para garantizar que nuestras escuelas sean lugares de aprendizaje y no lugares de violencia". El presidente hacía estas declaraciones tras recordar que en los últimos días se ha producido una serie de episodios de violencia "tristes y espantosos" en distintos centros de educación en este país. Uno de esos episodios tuvo lugar en Colorado, en el instituto "Platte Canyon" de Bailey, donde un pistolero mató el pasado 27 de septiembre a Emily Keys, una joven de 16 años, tras tomar como rehenes a seis chicas a las que seleccionó por ser rubias. Bush recordó esta tragedia el miércoles en un acto electoral celebrado en Denver (Colorado), en el que definió el incidente como un "acto de violencia incalificable", y trasladó públicamente su pésame a la familia de la víctima. Más reciente y dramática aún fue la matanza del lunes pasado en un colegio de una comunidad amish en Pensilvania, donde Charles Carl Roberts, de 32 años, mató a balazos a cinco niñas, hirió a otras cinco y posteriormente se suicidó. Cuatro de las cinco escolares asesinadas recibieron sepultura hoy en un cementerio de la villa Nickel Mines (Pensilvania), donde se celebró una ceremonia muy sencilla. El funeral por la quinta víctima mortal del tiroteo protagonizado por Roberts se llevará a cabo mañana. A la matanza de Pensilvania se suma un tercer suceso, protagonizado el pasado viernes por un estudiante de 15 años que mató al director de un colegio en una zona rural del estado de Wisconsin. Son todos actos de violencia que Bush tachó hoy de "espantosos" durante una intervención centrada, sobre todo, en la ley de reforma educativa que aprobó su gobierno hace cinco años, conocida como "No Child Left Behind" (Que ningún niño se quede atrás). Esa reforma, con la que el Gobierno pretendía mejorar la calidad de la enseñanza pública de EEUU, sigue funcionando, de acuerdo con el presidente, quien hizo hoy un llamamiento a los congresistas para que la mantengan. "En lugar de suavizarla (la ley de la reforma), debemos reforzarla" para que EEUU siga siendo un país competitivo en el ámbito de la educación, añadió el mandatario. Precisó que una de sus grandes prioridades para el próximo año será el fortalecimiento de esa reforma educativa, en un discurso de marcado carácter electoral, ante la proximidad de los comicios legislativos del 7 de noviembre, en los que republicanos y demócratas se juegan el control del Congreso.




