Queman las manos de cien supuestos ladrones con aceite hirviendo en la India
Un consejo local del norte de la India obligó a que cerca de un centenar de personas se quemaran las manos con aceite hirviendo para comprobar si habían robado, informó hoy la cadena de televisión local NDTV.
Un consejo local del norte de la India obligó a que cerca de un centenar de personas se quemaran las manos con aceite hirviendo para comprobar si habían robado, informó hoy la cadena de televisión local NDTV. El "panchayat" (consejo local) del pueblo de Ranpur, en el estado indio del Rajastán, decidió después de que desaparecieran unos sacos de trigo de una escuela que el mejor método para descubrir al culpable del robo era obligar a los sospechosos a coger un anillo sumergido en un recipiente lleno de aceite hirviendo. Según esta creencia medieval, el ladrón acabaría con todo su brazo quemado mientras que los inocentes sólo sufrirían leves quemaduras en los dedos. Casi cien supuestos sospechosos, todos ellos miembros de una tribu local, sufrieron quemaduras en sus manos y dedos tratando de demostrar su inocencia. Los afectados quedaron tan traumatizados y con tanto miedo a ser aislados y rechazados por la sociedad que ni siquiera se atrevieron a hacer una denuncia, informa la cadena de televisión. "Todos tuvimos que tomar un baño y después, por turnos, sacar el anillo del recipiente con aceite caliente", declaró Jagdish, una de las víctimas, que añadió que "en ese momento no dolió mucho, pero ahora tenemos graves quemaduras". "Nos dijeron que era una costumbre del pueblo", se quejaba Mangilal, otro de los afectados, que apunta que fueron los profesores de la escuela de la que desaparecieron los alimentos quienes les sometieron a la prueba. Los hechos tuvieron lugar el pasado 10 de septiembre, pero no han salido a la luz hasta hoy, cuando la televisión mostró las graves quemaduras de algunos de los afectados, que no han recibido tratamiento médico. Después de hacerse público el hecho, la policía detuvo a los culpables, entre ellos las personas que formaron el tribunal que impuso la prueba, y las autoridades han suspendido en sus cargos a los miembros de la administración local que no denunciaron los hechos. Sin embargo, muchas de las víctimas todavía sienten miedo y no quieren declarar contra los miembros del "panchayat" que les provocaron las heridas, que son de una casta superior, y temen que en el futuro puedan ser sometidos a otras tradiciones similares.




