Evo Morales dice que Bolivia comienza a dejar de ser un país mendigo
Morales se dirigió a la ciudadanía por radio y televisión desde Sucre, la capital constitucional, en una sesión extraordinaria del Congreso celebrada un día antes de esa histórica fecha, trasladada 24 horas porque este domingo está prevista la instalación de una Asamblea Constituyente en esa localidad del sur boliviano.
Bolivia ha comenzado a dejar de ser "un país mendigo", afirmó el presidente socialista Evo Morales, en un informe a la nación sobre su gestión, con motivo del 181 aniversario de la independencia del país. Morales se dirigió a la ciudadanía por radio y televisión desde Sucre, la capital constitucional, en una sesión extraordinaria del Congreso celebrada un día antes de esa histórica fecha, trasladada 24 horas porque este domingo está prevista la instalación de una Asamblea Constituyente en esa localidad del sur boliviano. En un discurso de más dos horas en la Casa de la Libertad, donde se firmó el Acta de la Independencia de Bolivia en 1825, Morales destacó especialmente la ayuda que ha recibido de Cuba y Venezuela en salud, educación, comercio, registro de ciudadanos y energía, pero también la de otros países, como España. Al hacer una enumeración cronológica de los avances de su mandato, Morales remarcó la ejecución de un plan de austeridad en los tres poderes del Estado, la eliminación de los gastos reservados y la subida del salario mínimo nacional en un 13,6 por ciento, la más alta de los últimos veinte años. El gobernante boliviano aseguró que, con las condonaciones logradas durante su gestión y las que está gestionando, Bolivia podría lograr en un futuro cercano el perdón de 3.000 millones de dólares de la deuda externa contraída con los organismos financieros internacionales y sus países acreedores, lo que representa "el setenta por ciento de la actual". Subrayó también la estabilidad macroeconómica del país, gracias a un crecimiento económico del 4,3 por ciento y un alza del 49 por ciento en las exportaciones, lo que le ha representado a Bolivia gozar de un superávit comercial de 416 millones de dólares. En poco más de seis meses en el poder, aumentaron en un 44 por ciento de las reservas internacionales de Bolivia, anunció Morales, que se mostró confiado en reducir, en lo que queda de año, el déficit fiscal al 3 por ciento. "Siento, compañeras y compañeros, que hemos empezado a acabar (de ser) un Estado mendigo, un país mendigo", dijo optimista. Asimismo se vanaglorió de que en su gestión han remitido las protestas callejeras en el país, por las que, antes del triunfo electoral que obtuvo en diciembre pasado, Bolivia estuvo gobernada por tres presidentes distintos en tres años a causa de una grave crisis política y social. Se refirió, además, a la nacionalización de los hidrocarburos y a los beneficios que ha comenzado a reportar, de cerca de 400 millones de dólares anuales. Pidió una vez más a Estados Unidos que renueve una ley de preferencias comerciales que beneficia también a Ecuador, Perú y Colombia, en compensación por su lucha contra el narcotráfico. En ese terreno, destacó el aumento de las incautaciones de droga y la erradicación voluntaria por parte de los campesinos bolivianos de las plantaciones de coca, la materia prima de la cocaína pero cuya hoja es usada por los indígenas andinos con fines rituales, medicinales y alimenticios desde hace siglos. El presidente Morales tiene previsto presenciar mañana la instalación de una Asamblea Constituyente elegida el 2 de julio pasado y con la que espera cumplir su sueño de "refundar" el país en favor de los sectores más excluidos, sobre todo de la comunidad india que lidera.




