El volcán Tungurahua se mantiene activo con explosiones y sismos
El volcán Tungurahua, en el centro andino de Ecuador, no ha dejado de generar explosiones, sismos leves y emanaciones de gases volcánicos, pese a que bajó de actividad, dijo el gobernador de la provincia del mismo nombre, Eduardo Toaza
El volcán Tungurahua, en el centro andino de Ecuador, no ha dejado de generar explosiones, sismos leves y emanaciones de gases volcánicos, pese a que bajó de actividad, dijo el gobernador de la provincia del mismo nombre, Eduardo Toaza. Recordó que de acuerdo con el Instituto Geofísico, "aún no es prudente tomar alguna medida de retorno a las zonas afectadas" y dijo que "hay que mantener un compás de espera, que no sabemos cuánto pueda durar". Según el gobernador, los constantes cañonazos, que acompañan a las explosiones, demuestran que el volcán aún tiene energía y que "es impredecible lo que pueda suceder" en el futuro próximo. "No podemos confiarnos, es un proceso que tenemos que afrontarlo", reiteró. El volcán, de 5.029 metros de altura, incrementó peligrosamente su actividad entre los pasados días 14 y 15, con frecuentes y fuertes explosiones, además de flujos piroclásticos o torrentes de material candente. La erupción obligó la evacuación de más de mil familias en las cerca de 20.000 hectáreas afectadas y varios poblados fueron asolados por las violentas explosiones, que abrieron una nueva etapa en su actual proceso eruptivo, que inició en septiembre de 1999. Desde entonces, la montaña ha intercalado periodos de gran actividad y lapsos de relativa calma, en un proceso que podría durar semanas, meses o años. "Ojalá Dios quiera que sigan bajando los niveles de actividad y nos permita tomar otro tipo de decisiones, pero de lo que estamos seguros es que tenemos que aprender a convivir con el volcán", indicó el gobernador. Las localidades más afectadas con la reciente actividad del volcán, situado a unos 180 kilómetros al sur de Quito, son Sucúa, Bilbao y Juive Grande, las cuales serán reubicadas en sitios seguros, señaló Toaza. Añadió que los damnificados se encuentran asilados en varios albergues instalados en zonas seguras y que su situación, "en medio de la tragedia, es buena. Tenemos suficientes provisiones para atender sus necesidades de alimentación, salud y vivienda". "Además, se les está proporcionando asistencia psicológica", agregó el gobernador, que agradeció la solidaridad de sus compatriotas y destacó la labor del Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional, que vigila permanentemente el comportamiento del coloso. "En este momento estamos agotando las provisiones de alimentos perecederos, que ha donado la ciudadanía voluntariamente, y se almacenan los víveres cuya conservación dura más tiempo", indicó Toaza. Recordó que hay otras localidades "que fueron afectadas por la caída de ceniza, que también necesitan atención". Las cenizas han llegado incluso a la zona costera ecuatoriana, por efecto de los vientos, lo que también ha trastocado algunas operaciones de la aviación civil, según medios de prensa locales. Autoridades del aeropuerto Simón Bolívar, de la ciudad portuaria de Guayaquil, 300 kilómetros al oeste del volcán, retrasaron algunos vuelos nacionales e internacionales por la presencia de ceniza en el ambiente.




