ACNUR reitera su alerta por la seguridad de algunos poblados de Nariño
El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) reiteró su inquietud por la seguridad de los habitantes de los poblados situados al norte del departamento de Nariño, donde más de 9.000 civiles se han visto forzados a abandonar sus hogares en lo que va de año.
El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) reiteró su inquietud por la seguridad de los habitantes de los poblados situados al norte del departamento de Nariño, donde más de 9.000 civiles se han visto forzados a abandonar sus hogares en lo que va de año. En una misión de tres días a esa región para evaluar la seguridad de 2.200 desplazados que decidieron regresar a sus poblados, el organismo internacional ha podido observar que la situación en Nariño "sigue siendo muy tensa". Según el organismo internacional, gran parte de la población civil se encuentra indefensa, "tanto las personas desplazadas como las que regresaron recientemente a sus casas", explicó en una rueda de prensa el portavoz de ACNUR, William Spindler. Esas personas huyeron de sus casas después de que, a principios de este año, se observara en esa región un recrudecimiento de la violencia, que ha causado la muerte tanto de guerrilleros como de civiles. La inseguridad de las personas se debe a la presencia en ese departamento colombiano de grupos armados irregulares, que se enfrentan entre ellos y con militares del ejército pero que también amenazan y atacan deliberadamente a los civiles. Otros factores que tienen una incidencia negativa sobre la protección de los civiles son, según ACNUR, la falta de "oportunidades económicas estables, así como la ausencia de instituciones y servicios estatales, como los de la salud y educación". Spindler alertó sobre el hecho de que el equipo de ACNUR que viajó recientemente a Nariño ha observado un aumento del número de desplazados en las últimas semanas y detalló que el pueblo de Santa Lucía se ha quedado "vacío" desde que varias bandas armadas se enfrentaran en ese lugar a finales de mayo pasado. Agregó que la mayor parte de esas personas encontraron refugio en Pasto, donde en el último mes se ha registrado la llegada de 128 familias. En el departamento de Nariño, vive medio millón de personas, el 8 por ciento de ellas indígenas y otro 18 por ciento afro-colombianos, que son los que más sufren por el conflicto que desde hace varias décadas enfrenta a diversos grupos armados rebeldes y militares. En total, ACNUR calcula que hay 2,5 millones de personas internamente desplazadas en toda Colombia, aunque otras organizaciones humanitarias señalan que son tres millones, el mayor grupo de atención de la agencia de la ONU en un único país.




