Bush prepara su discurso a la nación sobre la reforma migratoria
El presidente de EEUU, George W. Bush, ultima el discurso sobre inmigración que ofrecerá este lunes desde la Casa Blanca y en el que podría anunciar el envío de militares a la frontera con México
El presidente de EEUU, George W. Bush, ultima el discurso sobre inmigración que ofrecerá este lunes desde la Casa Blanca y en el que podría anunciar el envío de militares a la frontera con México. Será su primer discurso a la nación sobre un asunto nacional, y será transmitido por radio y televisión el mismo día en que el Senado reiniciará el debate sobre la reforma migratoria en el país. Bush se dirigirá al país desde su Despacho Oval a las 20.00 hora local, en un horario de máxima audiencia, para anunciar sus ideas y propuestas en torno a la reforma de la legislación migratoria y a la seguridad fronteriza. Aunque la Casa Blanca no ha querido desvelar detalles del discurso, fuentes oficiales han adelantado que Bush muy posiblemente propondrá el envío de soldados de la Guardia Nacional a la frontera sur para reforzar la vigilancia en la zona. El propio Bush lo confirmó intrínsecamente en una conversación telefónica con su colega mexicano, Vicente Fox. Fox expresó hoy a Bush, su "preocupación" ante "una posible militarización de la frontera por parte del Gobierno de los EEUU", según un comunicado de la Presidencia mexicana. Bush le respondió que no está contemplada la militarización de la frontera común sino sólo "el apoyo administrativo y logístico por parte de la Guardia Nacional, no del Ejército, a las policías en la zona fronteriza", según el comunicado oficial mexicano. Esta iniciativa ha suscitado ya la preocupación de algunos senadores, que argumentaron hoy, en declaraciones a distintas cadenas de televisión, que supondría un esfuerzo adicional para los ya sobrecargadas fuerzas militares estadounidenses. La mayoría de los recelos provienen de senadores demócratas pero también hay algunos de las filas republicanas como Chuck Hagel, uno de los implicados más directamente en la reforma migratoria, quien aseguró hoy que hay tropas de la Guardia Nacional que están en su cuarto turno en Irak. La solución pasa, a su juicio, por reforzar los efectivos de las patrullas fronterizas. "Esa es la manera de arreglarlo, no sobrecargando más la Guardia Nacional", dijo. Algo parecido opina el demócrata Joseph Biden, quien se preguntó hoy "cómo (los efectivos de la Guardia Nacional) van a ser capaces de hacerlo". El líder de la mayoría republicana en el Senado, Bill Frist, afirmó, sin embargo, que "lo primero de todo es controlar nuestras fronteras, sea como sea". "Lo que hicimos hasta ahora ha fracasado. Tenemos que afrontarlo y, por lo tanto, necesitamos a la Guardia Nacional", añadió. Stephen Hadley, el consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, dejó claro hoy que los planes del presidente no prevén la "militarización de la frontera". En declaraciones a la cadena de televisión CNN, Hadley explicó que Bush está escuchando consejos y barajando varias ideas, entre las que se incluye la posibilidad de ampliar la presencia de la Guardia Nacional en la frontera. Pero es sólo una de las posibles medidas que el presidente podría anunciar mañana para incrementar la seguridad en la zona, añadió. Horas antes de que desvele la incógnita, el Senado iniciará el debate de un proyecto de ley, promovido por los republicanos Chuck Hagel y Mel Martínez, que abre la posibilidad a la legalización de buena parte de los inmigrantes indocumentados, dependiendo de los años que lleven en EEUU y de otros requisitos. El mes pasado, el proceso quedó paralizado debido a una pugna partidista en torno a la cantidad y contenido de las enmiendas que podían someterse a votación. Los senadores harán un nuevo intento este lunes, si bien reconocen que el camino hacia la reforma genera reacciones viscerales de todos los actores políticos implicados en el debate. La delantera la lleva la Cámara de Representantes, que en diciembre pasado aprobó una medida muy punitiva contra los inmigrantes indocumentados y enfocada en una mayor vigilancia de la frontera con México. Al final, la versión que salga del Senado, posiblemente antes de fin de mes, tendrá que ser homologada con la de la Cámara Baja para convertirse en ley.




